“Sin kilómetros no hay paraíso” laEdito de MotoTaller nº294

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Nos cansa a nosotros mismos leernos otra vez dando la vara con el bicho y la pandemia sanitaria y económica que arrastra tras de sí. Pero es inevitable, nos guste o no la COVID sigue siendo trending topic y parece que, a pesar del advenimiento deus ex machina de las vacunas, su estela va a ser aún alargada por varios meses más, quién sabe si hasta bien entrado 2022…

Así, nos viene a la mente compartir contigo, querido lector, que la situación en el sector de la moto no ha sido hasta estos primeros compases de 2021 demasiado dramática; podría decirse incluso que la locomoción sobre dos ruedas supo sacar tajada de las limitaciones sanitarias aplicadas y el miedo al contagio por uso de los transportes colectivos y vivió un cuarto trimestre de 2020 razonablemente bueno en ventas de motos, actividad en los talleres, comercio de recambios, accesorios y equipamiento… Insuficientes cifras, desde luego, para resarcir las cuentas maltrechas por el confinamiento domiciliario de la primavera y la movilidad restringida del verano, pero sin duda mejor que otros sectores como la hostelería, la restauración o el turismo, absolutamente desahuciados.

“El piloto más duro
al que tuve que derrotar
fui yo mismo”

Mick Doohan

Sin embargo, nos está “sorprendiendo” (y lo pongo entre comillas porque si algo nos han enseñado estos tiempos aciagos es que ya nada puede sorprendernos realmente porque todo es pura imprevisibilidad) hablar con comercios de la moto dedicados a la posventa, reparación y venta de accesorios especialmente, y comprobar cómo ahora están viviendo su particular Filomena desde aproximadamente la mitad de diciembre hasta nuestros días. La incertidumbre provocada por las restricciones de movilidad y el contante que cada vez en menor cuantía tenemos en la cartera todos en general, están postergando, en algunos casos indefinidamente, el paso por el taller o la compra de esa chaqueta técnica o de esos retrovisores nuevos que necesitábamos. “¿Para qué me voy a gastar dinero en la moto si, total, no podemos salir a ninguna parte?” es la pregunta que muchos usuarios se hacen y que aborta (esperemos que solo temporalmente) un enorme porcentaje de las operaciones que harían que la industria alrededor de la moto se mueva.

Solo aquellos que tienen la moto como medio de transporte insustituible —y eso suele suceder en el ámbito del escúter y vehículo de movilidad básica— no desisten de acceder al mercado de posventa para realizar sus compras de bienes de uso o servicios. Pero incluso en ese segmento de usuarios, también las operaciones medias se han visto notablemente reducidas en número y cuantía, esperando mejores coyunturas para gastarse el dinero.

No falla: si el tablero de nuestras motos no puede sumar kilómetros porque estamos encerrados en nuestro municipio, la rueda del desgaste gira más lentamente y los mantenimientos caen, por lo que la facturación mengua. Habrá que compensarlo después, cuando podamos salir de nuevo…

¡Gas y V’s!



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