Dubón Racing: Pasión familiar

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A principios de la década de los 90, un chaval que quería correr en moto le pidió a su padre una moto. En esa época, era muy habitual y toda una tradición la organización de carreras en las fiestas de los pueblos valencianos. Pepe Dubón le dio a elegir a su hijo Javier entre una Vespino para ir con sus amigos o una Honda NSR 75 solo para rodar circuito. Con 14 años, el joven Dubón empezó a competir con su Honda y dos años más tarde, en 1990, a despuntar entre el resto. Aprovechando el repentino y significativo éxito cosechado por ambos, Pepe y un jovencísimo Javier de 16 años sentaron las bases de lo que es hoy Dubón Racing. En el 91 se abrió una tienda y un taller y se profesionalizó el equipo de competición con el objetivo de captar más patrocinadores.

Javier siguió compitiendo y llegó a proclamarse campeón de España de 125cc en 1994. Dubón Racing cogió relevancia e inició una senda de crecimiento que llevo a los dos hermanos de Javier, Susana y José, a integrarse en la empresa. “Mi hermana lleva la parte administrativa, José las Ventas y yo posventa. Los tres hermanos nos dedicamos a esto. Mi padre echando un cable cuando puede y nosotros tres a por todas.”, afirma Javier. Y bueno, razón no le falta pues las instalaciones actuales representan la cuarta mudanza de un negocio que no ha parado de crecer y de necesitar más metros y más trabajadores. Actualmente son 15.

En 2008, Dubón Racing consiguió la concesión de KTM, una marca que por aquel entonces no tenía ni mucho menos tanta presencia en nuestro mercado como ahora. Sin embargo, era y sigue siendo un fabricante muy pasional enfocado a las prestaciones, un espíritu que casa a la perfección con la familia. La implicación del distribuidor con la marca fue tal que, “El año que cogimos la concesión de KTM, montamos diferentes equipos de supermotard, motocross y enduro, dando sentido al nombre de Dubón Racing. Además, lo hacíamos encantados con una marca que tiene un carácter muy cercano a nosotros”, afirma Javier.

Con una gran visión de negocio y acompañando el encumbramiento de KTM como marca de referencia en todo el mundo, Dubón Racing creció al mismo tiempo que lo hizo el fabricante austriaco. El distribuidor valenciano es también concesionario oficial de Benelli y Peugeot Motocycles, dos marcas que complementan a la perfección el catálogo de moto nueva, y comercializa motos de ocasión. Las espaciosas instalaciones valencianas, con más de 1.800 m2, albergan una espectacular exposición con equipamiento PowerWear de KTM, así como otros productos técnicos para el motorista.

El taller es la otra gran pata de este negocio y representa, prácticamente, la mitad de la facturación. Dubón Racing dispone de una amplia zona de reparación donde cohabitan los servicios oficiales de sus marcas con el taller multimarca. Como encargado de la posventa, Javier nos cuenta como ha sido el taller la parte que mejor ha aguantado la crisis sanitaria aseverando, “Desde el final del confinamiento, tuvimos un pico de trabajo como si se acabara el mundo. En parte, el uso de la moto se ha reactivado por el miedo al transporte público”.

La compenetración total entre los tres hermanos, con cada uno de ellos centrado en su departamento, es la piedra angular de una ambiciosa empresa familiar con devoción por las motos. Pese a las complicadas circunstancias que estamos viviendo, Javier se muestra optimista de cara al futuro afirmando, “Hay una proyección muy buena. Se han juntado la gran experiencia acumulada desde los 90 con una marca muy fuerte que nos ha ayudado a consolidarnos. Aún hay mucho camino por recorrer”.



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