“Resaca antes de la temporada” laEdito de MotoTaller Nº308

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Son momentos de zozobra y al mismo tiempo de reverdecimiento, una temporada de moto que despereza de un letargo como si una orquesta desafinada y con sordina hubiera acompañado sus sueños de los últimos meses. El calor ya está aquí y al revés que los caracoles, las motos vuelven a salir a las carreteras buscando el calor del sol y las curvas secas.

En este número de MotoTaller, que como habrás visto, amado lector, vuelve a traer un montonazo de temas en esas 100 páginas que se nos quedan siempre cortas para tanta actualidad… decíamos que en este número encontrarás un resumen detallado y generoso de Vive la Moto Madrid, nuestra feria de referencia de la moto en España, que si bien no fue todo lo exitosa que hubiéramos deseado y el sector hubiera merecido, por lo menos fue. A estas alturas del guion, poder tener un punto de encuentro donde nos concitáramos un alto porcentaje de las personas que hacen posible este sector ya fue el mayor de los triunfos. Porque ojo, que aunque entre los stands echamos de menos muchas marcas y empresas, los pasillos rebosaron de actividad en todas las jornadas de la feria y el networking informal volvió a ser la mejor forma de reencuentro entre profesionales, proveedores, potenciales clientes, compañeros y amigos.

“No te rindas nunca. La vida puede pasar de cero a cien muy rápido.”

El sector sigue acuciado por la crisis de suministros y por el precio de las energías, en especial la escalada de precios de los hidrocarburos, que pone en jaque casi cada día la organización misma de la sociedad. Seguir aumentando la factura del carburante de una forma además tan impúdica implica que todo lo que de un modo u otro dependa de ser transportado por tierra, mar o aire aumenta su coste sin descanso, por lo que hay que repercutir ese aumento de coste indefectiblemente aguas abajo de la cadena de suministro. Algunas empresas han intentado durante algunos meses contener la sangría manteniendo los precios de sus productos y servicios inalterados, pero la situación es ya insostenible y casi todos los actores del sector se han visto forzados a subir precios para evitar echar el cierre. Y así, querido lector, crece la inflación, un término que creíamos desterrado en la época de los tipos de interés cercanos a cero (tipos falsamente subvencionados por la Unión Europea, todo sea dicho de paso… pero esa es otra historia).

No dejaremos de usar nuestros vehículos para ir a trabajar o para el desplazamiento totalmente innecesario, pero ese uso lúdico de la moto que tanto bien nos hace al sector y a nuestra cabeza pasa horas bajas. Todos tenemos que mirar con más detalle nuestra cartera para poder llegar a pagar todo lo que nos rodea y no arruinarnos en el intento, y está claro que puestos a prescindir de algo, habrá que salir menos en moto o, cuando no, gastar menos en cada salida. ¿Alguna cabeza pensante se habrá preguntado la enorme trascendencia que tiene para nuestro pequeño sector ese gesto de contención?

 ¡Gas y V’s!



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