Only Scooter (Barcelona): “It’s electrifying!”

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Hace un año que Only Scooter se trasladó a la barcelonesa calle Lepanto y reinventó su negocio. Efectivamente, en pleno inicio de una pandemia mundial, su gerente, John Valero, tomó una decisión clave que le salió bien. Y es que en posventa, el éxito está del lado de los valientes. “Habíamos empezado en Gran de Gràcia. Pero la idea de negocio era otra completamente diferente. Hacíamos restauración y reparación de clásicas, sobre todo Vespa, Lambretta y Montesa. Estaba yo solo, con un maestro que me enseñaba. Empezaron a entrar más motos y decidimos diversificar”, explica Valero.

Necesitaban más espacio. Ampliamos a moto de gasolina, de diferentes marcas y se lanzaron a la electricidad. “Ya hace como cuatro años vimos que las restricciones en motos por tema de sostenibilidad, ponían en peligro nuestro trabajo. Dimos el salto al eléctrico. Investigué y pensé que era la mejor opción. Yo era mecánico de afición, de Vespa, sobre todo. Pero soy ingeniero en teleconimunicaciones. Trabajé un tiempo en una tienda con Vespa. Aprendí e hice contactos, era 2009. Mis conocimientos en telecomunicaciones me sirvieron para arriesgar”.

En 2020, se acaba el alquiler del local de Gràcia, que era muy caro. Nos cuenta que decidieron buscar un nuevo taller “y como conocía a profesionales de e Cooltra, que trabajaban aquí, y este local estaba acondicionado para eléctrica, me trasladé”. Aunque lo mejoraron, lo arreglaron, decidieron no cambiar el nombre: “Al final, le dimos vueltas, y no quisimos perder nuestra esencia, por eso le hemos añadido …AND BIKES”. De hecho, muchos ex clientes siguen viniendo con sus motos clásicas.

Son actualmente tres trabajadores. Abrieron el nuevo taller, de 800 metros cuadrados, y en nada se vieron obligados a cerrar, por el confinamiento. “Yo había trabajado anteriormente en e Cooltra, de ahí mis contactos, pero fue cuando aún no hacían sharing. Era algo pequeño”.

De la gasolina a los kilovatios
La moto eléctrica se tiene que mantener, a nivel de consumibles, y en batería, el software se tiene que revisar. Para prevenir. La posventa no tiene nada que ver con la moto tradicional. No goza de buena parte de los beneficio que tiene en recambios la moto de gasolina. Ni cambias filtro, ni abres motor… Ya no es tanta mecánica”, explica. Nos comenta que su cliente “eléctric” es el de una persona que, en ocasiones, no ha tenido moto antes, “pescado del motosharing”. Por eso venden bien el ciclomotor. Además, vienen muy informados. “Somos muy activos en internet. Porque el cliente también lo es”, añade.

“Las marcas clásicas aún no se han lanzado, pero Super Soco o Niu ya están aquí y les llevan mucha ventaja. Aunque el coste de fabricación hace que el precio final sea muy alto”, reconoce. Todas las eléctricas que vendemos, se arreglan aquí. Esperamos que nuestra apuesta se mantenga, y estemos en la delantera de estas motos. Buenos contactos con buenas marcas. Si se puede, restaurar motos también, seguir con ello y ofrecer un pack. Queremos que la empresa crezca”.



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