Macbor presenta la Eight Mile 500, su naked de media cilindrada

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En los últimos meses Motos Bordoy está consiguiendo con su marca Macbor unas muy buenas cifras de ventas. Sin ir más lejos el pasado mes de octubre fue la décima marca más vendida. Ahora, da un paso adelante para entrar con más asiduidad en el top ten y lanza la Eight Mile 500, una naked de media cilindrada que tiene muchísimos argumentos para atraer a un gran número de compradores, los principales, un buen nivel de calidad, la polivalencia que da elegir entre dos variantes (Street y Scrambler) y una estética y un precio atractivos. El objetivo es repetir el éxito de la trail Montana XR5 y que Macbor se consolide como una marca de referencia en el nicho de mercado de la media cilindrada.

Preparada para codearse con las mejores

El segmento naked es uno de los más competidos. Consciente de ello, Macbor ha creado una moto a la altura, tanto en estética como en calidad de componentes y acabados, prestaciones y precio.

Lo primero que conviene destacar es que se puede elegir en dos variantes, la Eight Mile Street (STR), enfocada a un uso por asfalto y ciudad, y la Eight Mile Scrambler (SCR), más polivalente al permitir circular por caminos y pistas. Esta dualidad ya es una importante ventaja respecto a muchas de sus competidoras.

La estética está muy lograda y a simple vista ya se aprecia su filosofía neo-retro que, en la práctica, se traduce en una posición de conducción más erguida, un asiento plano, horquillas de mayor recorrido, escapes sobre elevados y neumáticos mixtos de tacos no muy marcados. Cuando contemplas la Eight Mile 500 destaca su doble tubo de escape en el lateral derecho, el basculante monobrazo, los frenos de disco lobulados o el minimalista portamatrículas de estilo flotante sobre la rueda trasera.

Por lo que respecta al motor, la apuesta es un bicilíndrico de 471 cc multiválvula con inyección electrónica Bosch (EFI) que entrega 47 CV a 8.500 r.p.m. Es el mismo propulsor de la Montana XR5 el cual ya ha demostrado un excelente rendimiento, un bajo consumo y una gran fiabilidad. Desde Macbor señalan que este motor sobresale por su rápida capacidad de reacción, respuesta lineal y bajo nivel de vibraciones. Buena “culpa” de esta buena relación prestaciones-consumo la tiene la tecnología Dual Oxygen Sensor que ajusta continuamente la mezcla aire/gasolina en los cilindros para obtener el máximo rendimiento cuando la carga es muy alta y el menor consumo en el resto de circunstancias.

En cuanto a la parte ciclo, Macbor ha recurrido a un bastidor en sección rectangular con acero Q345 (un 15% más ligero que los convencionales) para reducir al máximo el peso de la Eight Mile 500 y ha demostrado cuidar todos los detalles reforzando todos los rodamientos para soportar cargas mayores.

El sistema de suspensión consiste en una horquilla invertida con barras de 41 mm de diámetro para el tren delantero y un monoamortiguador en el eje trasero. Ambos componentes son de KYB confirmándose así la apuesta de Macbor por los proveedores de primer nivel. También merece especial mención su bonito basculante monobrazo que, para conseguir la mayor progresividad posible, se une al amortiguador mediante un sistema de bieletas, solución única en el segmento naked y también muy funcional porque facilita el desmontaje de la rueda y el tensado de la cadena.

Se encargan de frenar la Eight Mile 500 un doble disco delantero lobulado de 298 mm con pinzas flotantes Nissin de doble pistón y disco trasero de 240 mm con pinza Nissin mientras que el ABS ofrece tres modos de uso (ABS On, ABS Off y desconectado solo para la rueda trasera.

Equipamiento y detalles de acabado

Otro de los aspectos que Macbor destaca de la Eight Mile 500 es su lograda ergonomía y que se plasma en una cómoda posición de conducción o un asiento que garantiza una total libertad de movimientos y con un mullido pensado para ofrecer una comodidad permanente en recorridos largos (tendremos que probarlo).

El equipamiento incluye todo lo necesario con el plus de una iluminación delantera Full LED, una toma USB y una instrumentación digital con pantalla a color LED que proporciona amplia información: velocímetro, cuentakilómetros, cuentarrevoluciones, indicador de marcha engranada, nivel de combustible, temperatura del motor, modo de uso del ABS y diferentes testigos de aviso.

Detalles que confirman que Macbor ha cuidado mucho los acabados son las estriberas, pedal de freno y palanca de cambios en aluminio o que estos dos últimos elementos están montados sobre rodamientos de agujas para garantizar la suavidad de sus movimientos.

¿Scrambler o Street?

Como ya hemos apuntado, la Macbor Eight Mile 500 se puede elegir en dos versiones, la Scrambler (SCR) y la Street (STR). Ambas comparten la misma filosofía de proporcionar eficacia y pasión pero cada una tiene su personalidad propia.

La Eight Mile 500 SCR es la opción ideal para los que no solo la van a usar en carretera y ciudad sino que también se atreven con las pistas no asfaltadas. Se presenta con unas llantas tubeless de radios cruzados (la llanta delantera es de 19 pulgadas), neumáticos mixtos trail y un envolvente cubrecárter de aluminio. La suspensión es más avanzada con una horquilla regulable en precarga, compresión y extensión y con un recorrido de 195 mm y con un amortiguador trasero regulable en precarga, compresión y extensión y con un recorrido de 200 mm. Con esta configuración la altura del asiento es de 820 mm, 30 mm más que la versión Street.

Para los moteros de vocación asfáltica, la Eight Mile 500 STR debe ser su elección. Su imagen es mucho más “urbanita” gracias a sus llantas de aleación (la delantera de 18”) ideales para la conducción por carreteras reviradas, sus neumáticos mixtos “Street” Pirelli MT60 de perfil asfáltico y su ligero cubrecárter de aluminio anodizado en negro. Su amortiguación tiene unos recorridos más cortos (155 mm el tren delantero y 165 mm el trasero) y el amortiguador se puede regular en precarga.

La Macbor Eight Mile 500 Scrambler SCR está a la venta por 6.499 euros y se puede elegir en los colores gris y rojo mientras que la variante Street STR cuesta 6.299 euros y está disponible en los colores amarillo, negro y rojo metalizado. Ambas están al alcance de todos los motoristas porque se pueden conducir con los permisos A y A2.

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