Macbor Montana XR5: Seis puntos de vista

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A nadie se le ha pasado por alto la destacada irrupción en el mercado de la trail de media cilindrada fabricada por Macbor. Los de Motos Bordoy, propietarios de la marca, han sabido cocinar una trail de éxito que ofrece muchas cualidades y una enorme polivalencia a cambio de un precio realmente interesante. Recordemos que para Macbor, el lanzamiento de este modelo representó un punto de inflexión para el fabricante español ya que era y sigue siendo la primera motocicleta con una cilindrada 500cc.

Liviana

Los argumentos de venta para esta polivalente trail son variados y convincentes. Para empezar y diferenciándose de su archirrival y líder del mercado, la Benelli TRK 502, debemos destacar el contenido peso de solo 178 kg. Esta cifra se ha conseguido gracias al empleo de aluminio para fabricar el manillar, las tijas de dirección, las llantas y bujes o el basculante, entre algún que otro elemento y además del uso de un acero más ligero para el bastidor. Dicha dieta consigue una motocicleta especialmente efectiva y mucho más manejable fuera del asfalto que no pierde capacidades dinámicas en carretera.

Evidentemente, la ligereza no lo es todo y por ello Macbor acompaña el logro de la reducción de masas con unos componentes de primera línea. Entre ellos, destacan la amortiguación totalmente regulable firmada por KYB, unos contundentes frenos a cargo del especialista Nissin, con ABS desconectable solo en la rueda trasera o en ambos trenes, o unos excelentes neumáticos mixtos provistos por Metzeler calzados sobre unas llantas de radios Akront. El resultado es el de una motocicleta capaz de rivalizar con algunos modelos de marcas premium sin la necesidad de realizar un significativo desembolso económico.

Vistosa

A nivel de diseño, la Montana XR5 tampoco desentona entre la competencia ofreciendo una imagen típicamente aventurera que podrá gustar más o menos, pero que es razonablemente bonita. Como cabría esperar, no todo van a ser flores en esta prueba. La calidad de algunos plásticos o elementos dista de estar a la altura de marcas premium y son comprensiblemente mejorables. El mejor ejemplo de ello lo podemos encontrar en un cuadro de instrumentos muy sencillo o en la terminación del conjunto de maletas y baúl que nos recordarán el origen asiático de este modelo cada vez que los veamos o toquemos. No es nada extremadamente grave, pero sí un factor a tener en cuenta.

El otro gran elemento que nos ofrece claroscuros es su bicilíndrico de 471cc capaz de erogar una potencia máxima de 47 CV, justo en el límite del carné A2. Si bien es cierto que el propulsor ofrece un rendimiento más que correcto, en algunos regímenes se pueden percibir algunas vibraciones que nos gustan demasiado. El motor entrega la potencia de forma muy lineal y aprovechable, pero ese justito refinamiento y un rugido demasiado metálico enturbian un poco las sensaciones. Por el contrario y aportando mayor polivalencia, la XR5 ofrece la posibilidad de escoger entre dos modos de conducción: Safe, con una entrega de potencia ideal en condiciones deslizantes, y Sport.

Tal como decíamos al inicio del texto, la Montana XR5 ofrece muchas cualidades por un precio contenido y eso también significa contar con un completo equipamiento. Entre algunos de los elementos más destacables, debemos mencionar su iluminación Full Led, un protector de cárter de aluminio, las defensas laterales o la doble toma de corriente (12V y USB) de serie. Recordemos que la versión probada en esta prueba es el modelo 2020 por lo que sigue siendo Euro 4 y tiene un precio de partida de 6.499€. La versión Euro 5, acabada de presentar, elevará ese valor en unos 200€.

Una crónica de Andreu Monteys

MACBOR MONTANA XR5

  • Motor: bicilíndrico en línea, 471 cc, 8v, DOHC, refrigeración líquida, inyección electrónica, Euro 4, ABS
  • Potencia máxima: 47 CV
  • Par máximo: 43 Nm
  • Capacidad del depósito de combustible: 20 litros
  • Peso: 178 kg
  • Precio: 6.499 euros

LO MEJOR

  • Frenada poderosa
  • Suspensiones KYB regulables
  • Peso ligero
  • Mucha polivalencia

LO MEJORABLE

  • Refinamiento del motor
  • Cuadro de instrumentos
  • Calidad de algunos plásticos

EQUIPACIÓN DEL PILOTO (Andreu Monteys)

  • Casco Scorpion ADX 1
  • Conjunto Büse Porto
  • Botas RST Adventure X
  • Guantes R-Tech Leopard

MANEL KAIZEN (@manelkaizen / hoysalgoenmoto.blogspot.com)

Macbor Montana XR5: cal y arena

Una vez evaluada la Macbor Montana XR5, tengo buenas y malas noticias; espero que la familia Bordoy sepa encajar los reproches que aquí van a leer, y en todo caso ya sabéis que las opiniones del probador pueden ser tomadas en consideración o bien reclamar que me las meta allá donde nunca brilla el sol.

Esta XR5 se está vendiendo como churros. Aúna la economía de ensamblaje china (en Chongqing, concretamente), con la supervisión técnica europea e incorporación de elementos punteros tales como neumáticos Metzeler, inyección electrónica Bosch, iluminación full led, suspensiones KYB o frenos Nissin. Añadamos a este cóctel un diseño fresco y… voilà! He aquí una de las propuestas más cerebrales del trail actual.

Siendo una moto de iniciación, el futuro usuario podrá perdonar que Macbor sea una “marca blanca” que encarga a un tercero el ensamblaje de sus motos. El motor twin paralelo de 471 cc es el más grande que ofrece la marca, y la verdad es que funciona redondo a cambio de muy poco combustible; su potencia está al límite del A2 (47 CV), por lo que los recién llegados al mundillo motero no tendrán que hacer ninguna limitación, sencillamente subirse y arrancar.

Esta “peso pluma” (178 kilos, la más ligera de su categoría) tiene un empaque de moto grande, que aún se hace mayor cuando abrazamos su manillar, masivo como el de una maxitrail. La postura de pilotaje es muy natural, y en carretera sería perfecta si el motor diera más chicha en bajos y la cúpula protegiera mejor al piloto, pese a ser ésta regulable en dos posiciones. Las barras protectoras vienen de serie, y las maletas de aluminio son un extra que actualmente se está ofreciendo a un precio muy interesante.

La ligereza antes mencionada se convierte en detalle clave a la hora de abandonar el asfalto, siendo esta XR5 una moto muy intuitiva que copia bien las piedras del camino. La postura de pie está bastante lograda y las llantas de radios dan un plus de confianza y estética molona. Los neumáticos son tubeless y, para reafirmar su compromiso mixto, también lleva un generoso cubrecárter. El ABS es parcial o totalmente desconectable.

Hasta aquí las buenas noticias, que como habrás leído son muchas… Pasemos a la parte negativa, que ya os avanzo tiene un punto de injusticia porque expreso juicios de valor teniendo en mente motos que cuestan mucho más.

El que os escribe lleva moviéndose los últimos meses con una Suzuki V-Strom 650, la cual imaginaba en cierto modo “rival” de esta Macbor por su proximidad en cilindrada y planteamiento trail… y para nada es así. Bajarse de la japonesa para subirse a la “china” supone torcer el gesto ante unos plásticos en ocasiones demasiado toscos, una botonería de tacto mejorable (aunque eficaz), y un cuadro de mandos difícil de leer por su diminuta grafía. Menciono especialmente a las maletas de aluminio ofrecidas como accesorio original, bonitas de lejos pero que palidecen por su discutible finición si se observan con detenimiento.

Las prestaciones del motor serán suficientes para el nuevo usuario A2, pero si vuelvo a reflejar la V-Strom, los 70 caballos de la segunda dejan en evidencia los 47 de la primera aunque seas un piloto tranquilo como yo. El funcionamiento perezoso por debajo de las 4.000 rpm tiene bastante que ver en este mal feeling.

Resumiendo, este probador desaconseja esta moto para “quemados” de motos masivas que deseen adquirir algo más racional: la XR5 se queda corta en detalles de acabado y potencia. Sin embargo, sí que es vivamente recomendable para recién llegados al mundillo de la moto gorda que quieran iniciarse en el trail viajero buscando la máxima calidad y la mínima inversión. Pese a las bondades reseñadas, dudo que estos últimos fidelicen la XR5 más allá de dos o tres años antes de dar el salto a otro producto igualmente lógico pero de superior calidad y prestaciones… Si la economía de sus respectivos bolsillos lo permite, claro.

PATRICIA VILLA (@ducatricia1098)

Precio justo

Tras unas intensas jornadas de prueba a lomos de la Macbor Montana XR5, he podido comprobar como esta trail transmite una enorme agilidad y aplomo en cada curva. Esto es debido a un excelente equilibrio en el reparto de pesos que garantiza unas grandes cualidades dinámicas en cualquier superficie. Su bicilíndrico en línea destaca por una gran suavidad de funcionamiento y por una entrega de potencia progresiva en cualquier régimen, cualidad que consigue que esta trail sea divertida en carreteras reviradas.

Sin embargo, el punto fuerte de la Montana XR5 es la una enorme polivalencia que la convierte en una motocicleta perfecta tanto para circular por asfalto como en pista. A la hora de hacer offroad, los maravillosos Metzeler Tourance ofrecen una gran capacidad de treacción que se combina a la perfección con las llantas de radios “tubeless”, es decir, sin cámara. En este mismo sentido, las suspensiones, con una horquilla delantera firmada por KYB, y los frenos Nissin cumplen de sobras con su cometido en asfalto y brillan especialmente en tierra.

Puestos a querer mejorar un tanto el sistema de frenado, creo que se debería haber optado por unas pinzas de anclaje radial, ya que ofrecerían mejor tacto y mordida. En cualquier caso, si se ponen en una balanza todas las cualidades dinámicas, su solvente parte ciclo, la enorme versatilidad, la conseguida estética y un destacable confort en marcha, el precio de 6.699 € está más que justificado.

JOSÉ LUIS BORRÁS (www.estripmotos.com)

Introducción al trail

Desde el punto de vista de vendedor, me parece que la relación calidad-precio de este modelo es muy equilibrada. La notable parte ciclo, en la que destacan el doble disco de freno de 230mm y pinzas Nissin de doble pistón delante o las suspensiones totalmente regulables firmadas por KYB, hace de esta Macbor Montana XR5 una buena opción para carretera y una eficaz compañera para circular por el campo. Además, el modelo de Motos Bordoy equipa de serie iluminación Full Led, toma USB y caballete central.

Si la línea trailera que exhibe el modelo español ya da pistas, sus neumáticos tubeless, más fáciles de reparar en ruta, el ABS desconectable y su imponente cubre cárter, que protege bien el motor y el chasis, confirman la vocación aventurera de la XR5. En este sentido y gracias a su cómoda posición de conducción, la Macbor ofrece una enorme polivalencia sea cual sea la superficie por la que se circule. Cabe destacar que la marca dispone de un asiento en su catálogo de accesorios que nos permite bajar la altura para tocar fácilmente el suelo (pasando de los 840mm a los 820mm).

Desde el punto de vista de la mecánica, con la XR5 nos encontramos un motor tipo Honda CB 500 X, es decir, bastante contrastado, robusto y algo ruidoso. Su ciclo de mantenimiento es cada 6000 km, teniéndose que cambiar aceite y sustituir filtro. El cuidado del kit de transmisión, por su lado, requiere un mantenimiento más minucioso de lo previsto siendo necesario realizar un buen engrase y tensado que nos evite tener que cambiarlo antes de lo debido.

Es siempre destacable que el precio del recambio oficial para esta marca es bastante asequible, característica que influye muy positivamente en el coste del mantenimiento para el cliente final. Además de su fiabilidad y bajo coste de mantenimiento, hay que sumar un contenido consumo de combustible, cercano a los 4,5l 100 km, que convierte a la Macbor Montana XR5 en una más que recomendable candidata para introducirse al mundo trail.

JOAN GONZÁLEZ “GONGAR” (@gongargp)

Sin renunciar a nada

Me dispongo a probar la tan aclamada Macbor Montana XR5, un modelo con el que tengo las expectativas altas. Empezamos la prueba una tarde de verano en la catalana localidad de Rellinars. Hago los primeros km con pasajero por una carretera de montaña por la que han pasado grandes rallys. Sin duda, una buena prueba de fuego para una 500.

El preciso cambio hace un leve chasquido confirmando que ha engranado la 1ª de manera agradable y sin estridencias. Empiezo a rodar por infinidad de curvas sinuosas, enlazadas, ratoneras y paellas a dúo. ¡Sí, me sorprende! Te cuesta muy pocos minutos hacerte con ella. Además de su acertada ergonomía, percibes una gran agilidad y estabilidad que te hace sentir un piloto tremendamente eficaz, rápido y seguro como pocas motos lo consiguen, incluidas premium de mayor cilindrada.

Con la XR5 te diviertes con una tranquilidad brutal, negociando los cambios de dirección con precisión y solvencia. Las suspensiones funcionan a un nivel alto y pese a ser regulables, no me hizo falta tocar nada. La frenada es contundente, precisa y dosificable y permite detener la moto con dos dedos en cualquier circunstancia. El acertado chasis consigue un conjunto tremendamente eficaz tanto en el serpenteo lento como en trazadas rápidas mostrándose intachable. El asiento, con un mullido muy cómodo, aporta mucho confort. Sin embargo y sin llegar a ser un gran inconveniente, el escalón con el sillín del acompañante molesta un poco en off.

Del motor debo decir que no es lo que más me ha gustado de la XR5, aunque funciona muy bien y vibra de forma casi inapreciable en su momento de mayor entrega de par. Se nota que es de calidad y empuja bien en todo su rango de rpm con una entrega muy progresiva y plana, un comportamiento que me recuerda a los propulsores de la marca nipona con la que dicen comparte genes. La XR5 te permite ir rápido ya sea solo o acompañado con cruceros bastante más altos que la media legal con mucha tranquilidad. El propulsor es un buen “tragamillas” y muy aprovechable.

En offroad y a pesar de equipar en el tren delantero una llanta de 19, se desenvuelve muy bien. Gracias a su ligereza, al buen hacer de unas suspensiones que vuelven a ser protagonistas y a su noble motor, la tierra le encanta a esta Macbor. Es destacable como el carácter del bicilíndrico y unas tres primeras marchas muy adecuadas, te permiten traccionar en todo momento sea cual sea la superficie. La posición yendo de pie es muy buena, aunque en mi caso, hubiera necesitado un reajuste de altura de las palancas y, sobre todo, del freno. 

El ABS es desconectable en la rueda trasera o en ambas, demostrando que su orientación offroad no es para nada una anécdota. Realmente me encantó. No la pude probar en off todo lo que hubiera deseado, pero pude permitirme saltos, levantadas y derrapes donde mostraron una gran eficiencia los Metzeler Tourance, un buen mixto que no tiene tacos. Con tacos, la XR5 podría ir seriamente rápido en pista.

La estética siempre es cuestión de gustos. Esta es una moto bonita que no toma riesgos y que exhibe una línea muy continuista vista en otras populares trails. Su silueta es muy elegante y sus acabados transmiten calidad.

Para mi, la XR5 es una auténtica trail de media cilindrada muy eficaz y resolutiva en todos los aspectos pertinentes. No creo que se limite a ser sólo un modelo de acceso a las trail de largo recorrido. Es una buena opción si piensas en que no hacen falta más de 220kgs para viajar. Finalmente, tengo que hablar del precio. La XR5 es una moto tan excelente en su categoría, que no quería mencionar su competitivo precio como un argumento principal, ya que no lo es en absoluto. Por el contrario, los 6.699 € que cuesta son una buena noticia debido a que podemos disfrutar de una buena moto que no renuncia a nada por un precio muy ajustado.

JOAQUÍN PAVÓN “CHUCKY” (@chuckyelturistamotero)

¡Quiero una!

La XR5 se descubre como una verdadera moto doble propósito con la que me he podido divertir muchísimo encima de ella. Lejos de llevarme alguna decepción, la trail media de Macbor ha estado muy por encima de mis expectativas. Sin duda, esta es una de las mejores motos que he llevado hasta ahora en muchísimos aspectos y, sobre todo, teniendo en el precio que pide Macbor por ella.

Como buena trail, una motocicleta teóricamente pensada para cubrir grandes distancias, el comportamiento de la XR5 tanto en autopista como en vías rápidas es más que correcto. En toda circunstancia, la trail media ofrece mucho aplomo y una gran protección aerodinámica. Acompañando ese carácter rutero, la excelente posición de conducción se ve beneficiada por un asiento muy cómodo que invita a realizar muchísimos kilómetros. La velocidad de crucero cómoda para esta moto es de unos 130 km/h, una cifra que puede no ser excesiva, pero que es más que suficiente para mi.

En cuanto entramos en una zona de curvas reviradas, la XR5 se desmelena permitiendo un muy buen paso por curva, aplomado y con una gran precisión. En este sentido, tanto el chasis como las suspensiones realizan un gran trabajo para mantener la compostura del conjunto en todo momento. Redondeando estas notables aptitudes dinámicas en asfalto, nos topamos con un sistema de frenado suficientemente contundente y fácil de dosificar.

Si en carretera la XR5 funciona estupendamente bien, cuando la sacas del asfalto es donde esta trail media brilla con más fuerza. Esta Macbor me ha sorprendido gratamente en conducción offroad. Pese a que su significativa envergadura hacía pensar que sería una moto torpe sobre tierra, el excelente reparto de pesos y sus trabajadas suspensiones hacen un trabajo sin fisuras. Sin lugar a dudas, esta es una moto muy efectiva y sencilla de conducir en cualquier tipo de terreno. Lo reconozco, quiero una Macbor XR5.

Esta amplísima prueba a doce manos de la Macbor Montana XR5 la hemos publicado en el número 302 de MotoTaller correspondiente a octubre de 2021.

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