KTM 890 Duke R: Constitución atlética

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Después de comprobar todo lo que tiene que ofrecer la nueva 890 Duke R en el Circuito de Calafat (ver reportaje en el número 292 de MotoTaller noviembre 2020), podemos afirmar que KTM ha creado un espectacular aparato. Sus rabiosos 121 CV, un ridículo peso de 166 kg y una parte ciclo de nivel aseguran un comportamiento en conducción deportiva que roza la matrícula de honor. Sin duda, ésta es una de las mejores y más agresivas naked que podamos encontrar en nuestro mercado.

KTM se ha hecho un nombre en el mundo de las dos ruedas gracias a unas motocicletas con un alto grado de deportividad y carácter. Sin importar el segmento o cilindrada, una KTM siempre va a ser uno de los referentes en toda categoría en la que participe. La nueva integrante de su prestigiosa familia Duke es una vuelta y media de tuerca sobre la excelente base que representaba la 790, un modelo que nunca tuvo una versión R.

Con esta 890 Duke R, la marca austriaca ha evolucionado su producto en todos los aspectos para ofrecer una puesta en escena más radical y efectiva. La 890 equipa un nuevo propulsor con un notable incremento de potencia que se estira hasta los 121 CV. Estos 10 caballos de más insuflan rabia y empuje a una máquina que vuela al son del puño derecho. Si con la 790 ya era muy fácil levantar rueda en 1ª, 2ª o 3ª, con las nuevas cotas de potencia y par, esta tarea se convierte en un juego de niños. Pese a que el nuevo propulsor de la Duke 890 R está preparado para superar la Euro5, sigue siendo Euro 4, algo que no acaba de tener mucho sentido comercial de cara a los concesionarios y podría convertirse en un problema.

La KTM 890 Duke R se siente como pez en el agua en un circuito como el de Calafat. Es tan rápida como ágil y su comportamiento es salvajemente controlable.

Siempre nos ha dado la sensación que todos los modelos Duke de KTM, desde la primera 990 Duke, son puro músculo, como atletas, sin un gramo de grasa y todo nervio y potencia. Y es que en este modelo, los ingenieros naranjas han conseguido bajar la friolera de 11 kg de peso, dejando la báscula en unos espectaculares 166 kg. Nos gustaría saber de dónde le han sacado a la ya escultural 790 para bajar estos kilos. Si en su predecesora el propulsor no necesitaba más patada, con esta brillante relación peso-potencia y actualización de motor, el empuje es realmente salvaje. Todo ello sin perder la usabilidad y versatilidad en los regímenes medios al realizar las conmutaciones diarias.

La nueva Duke 890 R es una motocicleta mucho más deportiva que su predecesora y siguiendo el patrón del resto de “R” de KTM, equipa unas suspensiones WP de más nivel que, además, son regulables. No han cambiado mucho ni el chasis ni la geometría, pero es cierto que la postura de conducción es algo más picada sin llegar a ser incómoda. Las aptitudes dinámicas son absolutamente intachables ofreciendo una precisión, agilidad y aplomo que rozan el sobresaliente y convierten a esta deportiva naked, de facto, en una muy seria arma para el circuito.

La abundante carga tecnológica, en forma de multitud de sistemas y modos de conducción que ayudan a digerir la potencia, encuentra su mejor aliado en unos Michelin Powercup 2, unas gomas que son auténtico chicle y se pegan al asfalto de una forma brutal. La frenada, poderosa y modulable, hace el resto para redondear su extraordinario comportamiento. Una cosa que nos sorprendió es su nula protección aerodinámica. No sabemos si por la posición de conducción o del faro delantero, la 890 Duke se puede llegar a tornar incómoda en distancias medias.

El equipamiento de la KTM es completo y abundante. No podían faltar ni un quickshifter que funciona a las mil maravillas y ni un cuadro de instrumentos de gran calidad desde donde controlar toda la electrónica y sistema de conectividad al Smartphone. Un detalle a tener en cuenta es que la 890 Duke R viene de serie con el kit de colín y sin los estribos de atrás montados, aunque KTM entrega una caja con todo lo necesario para hacerla biplaza.

Toda esta puesta en escena, con un planteamiento más radical y una parte ciclo mucho más efectiva, se tenía que notar en los cerca de 3.000 euros de diferencia de este nuevo modelo con respecto a la 790 Duke rasa. Este notable incremento deja el precio de partida en 12.499 €, una cifra que la sitúa muy por encima de toda una MT-09 SP o de una Street Triple RS. Por su brutal motor, perfecta parte ciclo y puesta a punto y su abundante carga tecnológica, nos parece un precio justo.

KTM 890 DUKE R

  • Motor: Bicilíndrico en línea, 890 cc, 8 v, DOHC, refrigeración líquida, Euro 4, ABS+CT
  • Potencia máxima: 121 CV
  • Par máximo: 99 Nm
  • Capacidad del depósito de combustible: 14 litros
  • Peso: 166 kg
  • PVP: 12.499 euros

LO MEJOR

  • Excelentes cualidades dinámicas
  • Explosivo propulsor
  • Gran ligereza
  • Calidad parte ciclo

LO MEJORABLE

  • Protección aerodinámica
  • Precio elevado
  • Asiento duro

LA OPINIÓN DE MARÍA CALERO: Diversión asegurada

Si cuando probé la KTM 790 Duke ya me pareció una moto muy divertida, con la 890 hay una mejora sustancial. No por su estética, ya que ambas son parecidas, sino por prestaciones. Tuvimos la suerte de probarla en el Circuit de Calafat y sacarle todo el jugo que merecía. Para rematar el día, también disponíamos de su hermana mayor, la SuperDuke 1290 R. Fue todo un acierto pilotar ambas y para poder comparar y ver realmente de todo lo que es capaz esta “pequeña”.

Tan solo subirnos, pudimos notar positivamente su enorme ligereza de peso, aunque un tanto alta para alguien como yo (1,62m), nada que no se pueda solucionar con algo de práctica y destreza. Las primeras vueltas en el trazado fueron algo raras para mí, ya que no estaba acostumbrada a pilotar una naked en circuito y mi posición habitual es la de una deportiva. Poco a poco, fui cogiendo confianza, apurando más la frenada, entrando cada vez más rápido en cada curva y bajando tiempos. Esa naked con la que no me hacía en las primeras vueltas, se había convertido en todo un juguete hecho a medida para mí. Con cada vuelta que daba, más y más me gustaba.

En ese momento, pude darme cuenta que la 890 no tenía nada que envidiar a una deportiva, ya que podía conseguir estar al mismo nivel que el resto de motos en pista sin necesidad de ir forzada en ningún momento. Esta moto ofrece una ligereza, como si de una 125cc se tratase, pero con una capacidad de aceleración en cada salida de curva como la de su hermana mayor. Todo ello, combinado con una muy buena frenada que ofrece mucha confianza para apurar en cada curva y una notable resistencia a la fatiga. También ayuda un útil y preciso sistema quickshifter con cambios rápidos tanto de subida como de bajada.

Tal como la compramos y sale de fabrica, tenemos al alcance una moto muy polivalente y completa en todos los sentidos con la que podremos disfrutar tanto en ciudad como en tramos revirados. Su posición no sobrecarga las lumbares ni las muñecas, como es habitual en otro tipo de motocicletas, pero si que puede llegar a ser incomoda por la abundante cantidad de viento de frente al superar los 120km/h… Le recomendaría esta Duke 890 R a cualquier persona que busque algo compatible para el día a día y que, a la vez, quiera disfrutar de ella ya sea en carretera o circuito. La nueva KTM representa una gran mejora respecto a su antecesora ofreciendo más potencia, más ligereza y mejor frenada. La diversión está asegurada

  • Con las fotos de Pitlane Photosport (@pitlanephotosport)
  • Con la colaboración de Circuit de Calafat

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