Volando a por nuestra Estrella de Javalambre

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Camino a Teruel

En esta ocasión, nos desplazamos hasta la provincia de Teruel. Sí, ¡Teruel existe! Allí tenemos previsto asistir al XXX aniversario de la concentración invernal Estrella de Javalambre. El sábado bien temprano salimos de Barcelona a lomos de la Yamaha FZ6 S2. Había que recorrer casi 500 km, y el parte meteorológico no era nada bueno en lo que al viento se refiere… Una vez llegamos a la provincia de Tarragona, comenzamos a sufrir el fuerte viento en su forma más peligrosa con rachas laterales que alcanzaba hasta los 100 km/h. Con ese panorama y siempre “en pro” de nuestra seguridad, decidimos buscar un camino alternativo que no fuera por la costa del Mediterráneo. Así nos dispusimos a entrar a la comunidad aragonesa por el interior, donde se mitigó “algo” la agresividad del viento que nos azotaba.

Diversión y turismo en moto

Para ello, atravesamos les Serres de Cardó-el Boix, incluidas dentro del Plan de Espacios de Interés Natural (PEIN) de la Generalitat de Cataluña. Estas conforman una de las sierras más carismáticas de la zona del Ebro. Tras pasar esta zona, llegamos a uno de los monumentos que hay dedicados al “Meridiano de Greenwich”. De allí, seguimos hasta llegar al municipio de Alcañiz, conocido por su circuito urbano y -más recientemente- por la celebración del Gran Premio de Aragón (MotoGP) en el Circuito de velocidad de Motorland, que también tuvimos el placer de haberlo vivido ¡en 2017! … ¡Qué rápido pasa el tiempo! Continuamos atravesando esta bella comarca del Bajo Aragón por zonas altamente despobladas, como consecuencia de la migración de la población a las grandes urbes o como nuestro amigo Miquel Silvestre las llama “megalópolis“.

Programa de fiestas XXX Estrella Javalambre

A media tarde llegábamos a Manzanera, lugar donde tenía emplazamiento la concentración invernal. La organización había preparado, en el polideportivo municipal, la zona de inscripciones y verificaciones. La mayoría de asistentes estaban acampados en el camping de la localidad pero otros, debido a la alta asistencia de participantes, tuvimos que buscar alojamiento en municipios de la zona. Después de todo el proceso, saludamos a algunas caras amigas que también asistieron venidas de Barcelona y, también, de Andorra, el país de los Pirineos. Tras los saludos, llegó el momento de asistir a la “Audiovisual del invitado Estrella”: Juan Carlos García, motoviajero de 39 años natural de Pozoblanco (Córdoba). Nos hizo un resumen súper divertido de lo que había dado de sí el viaje por el globo. Podéis seguir sus hazañas en Xuankar World Trip. Tras la magnífica exposición, la organización nos había preparado, casi a media noche, el clásico desfile de antorchas por las calles de Manzanera para recordar a los compañeros que nos han dejado. Un momento muy espiritual al que, posteriormente, seguiría la “discoteca” hasta altas horas de la madrugada.

A por nuestra Estrella

Nos despertamos “no muy temprano” para variar… Cargamos todo en la moto y nos dirigimos a Manzanera. Teníamos ya estudiado el itinerario a seguir hasta llegar al Pico de Javalambre, lugar donde sólo a los que conseguían ascender aguardaba la preciada estrella. A medida que pasamos el desvío en Olmos de Manzanera, entramos de pleno en una pista forestal. Algo más de 8 km de ascenso hasta llegar al lugar donde la organización había preparado el “check point”. A lomos de nuestra Yamaha FZ6 S2 fuimos subiendo tranquilamente. En algunos puntos pusimos bien a prueba las gomas de los neumáticos Metzeler Sportec M7RR, las pastillas de freno Ferodo EcoFriction, así como las suspensiones… También pudimos observar algún “top case” tirado (esperemos que el compañero no tuviera mayores consecuencias que la caída), así como también algún piloto que tenía serias dificultades en tramos con piedra gruesa y con socavones. Una vez arriba, recuperamos fuerzas con un café y una pasta que la organización nos había preparado y, de nuevo, deshacer el camino por donde habíamos venido teniendo muy en cuenta que nuestra seguridad era primordial. Por lo tanto, había que extremar la precaución pues, además, nos encontraríamos circulación de vehículos en los dos sentidos de la marcha.

Para los que se quedaron un rato más en Manzanera, había el último acto de la concentración: la despedida y el sorteo de obsequios. Un “pajarito” nos comentó que en nuestro caso, durante el sorteo sonaron por megafonía nuestros nombres… ¡Muchas gracias de todos modos! Debido al poco tiempo de margen que nos quedaba, queríamos continuar aprovechando la belleza de la zona y nos dirigimos a Albarracín, pueblo conocido por sus altas murallas que se remontan a la edad Media, y parte de los “Pueblos más bonitos de España“.

El regreso a “casa”

El camino de regreso desde Albarracín fue poco agradable. El temporal de viento que nos venía azotando durante el fin de semana, lejos de remitir lo que hizo fue agravarse. Con viento lateral de 100 Km/h nuestra seguridad estaba en riesgo (podéis ver los mapas de viento de la AEMET). Además, debido a una indisposición de nuestra copiloto, decidimos buscar una solución. Así que nos dirigimos a Zaragoza. Desde allí, ella pudo regresar a Barcelona en tren. Yo continué el camino por carretera “sin prisa pero sin pausa” hasta llegar a casa bien entrada la noche muy agotado pero muy contento por tan agradable fin de semana de turismo, moto y concentración invernal con una compañía inmejorable.

Crónica realizada por:

Héctor Carmona (@SmartMotoRiders)