Triumph Speed Twin 1200: Dinastía británica

Comentarios
0

Triumph es, actualmente, el absoluto referente en la fabricación de motocicletas de estilo clásico. Es con esta receta tan británica y tan seductora con la que Triumph se supo reinterpretar, hace poco más de una década, para lanzar su exitosa Boneville. La buena acogida del mercado por motocicletas con este tipo de estética combinada con la enorme calidad de la marca, supusieron un impulso decidido para desarrollar una completa gama con muchas opciones y mayores potencias como la que ya ofrece en la actualidad el fabricante de Hinckley.

Recuperando el nombre de aquella motocicleta que circulaba por carreteras inglesas en 1938, la Speed Twin 1200 es la última vuelta de tuerca al concepto de las neoclásicas salido de la factoría de Triumph. La marca británica se ha convertido en una auténtica experta en el noble arte de combinar toda la esencia de las motos de antaño con toda la carga tecnológica propia del siglo XXI.

El sonido ronco y metálico del bicilíndrico, capaz de rendir 97 CV, te invita a enroscar el puño al subirte a esta joya inglesa.

La Speed Twin hereda el maravilloso propulsor bicilíndrico que montan sus hermanas Thruxton, una moto mucho más radical y dinámica, y la Scrambler 1200, en este caso con un enfoque más campero. Podríamos considerar que esta Speed Twin es la versión tranquila de la Thruxton, una café racer muy deportiva que tuvo éxito en revistas, pero no acabó de cosechar un enorme éxito en ventas. Con este nuevo modelo, Triumph ha querido llegar a clientes que buscan una moto más práctica y que siga contando con un motor suave, lleno de par y potente. Este modelo es una suerte de simplificación de la Thruxton, para llegar a otro tipo de público.

El modelo salido de Hinckley presenta una estética absolutamente arrebatadora. En nuestra opinión, es la que mejor transmite la esencia clásica de la marca aunando los conceptos de practicidad y rendimiento. Esta naked vintage está repleta de detalles que elevan este producto por encima de la media. La calidad tanto de los componentes como de los ajustes es excelente, mires donde mires. Desde el faro redondo con ledes, el asiento plano, hasta el estilizado depósito, la Speed Twin enamora a la vista.

La manera más simple de definir el comportamiento de esta motocicleta es diciendo que va como se espera de una Triumph. Goza de buena componentística, un chasis rígido y bien afinado y una potente frenada apoyada en un doble disco delantero. Pese a que el empuje del motor es notable, con una potencia que alcanza los 97 CV, el carácter de la Speed Twin no es radicalmente deportivo. De hecho, el tarado de las suspensiones, con horquilla convencional delante y amortiguador regulable en compresión detrás, apuesta más por el confort que por el dinamismo, siempre comparándola con su hermana Thruxton. No decimos, ojo, que este modelo sea solo para pasear. La Triumph transmite un gran aplomo y agilidad y es una perfecta arma de diversión para rodar con ritmos alegres.

La carga tecnológica de este modelo es de primer nivel. Triumph no se ha dejado nada en el tintero para que el usuario pueda dosificar la gran potencia del motor de una forma sencilla. La Speed Twin ofrece los habituales tres mapas de potencia, Road, Rain y Sport y la posibilidad de modular el nivel de intrusión del ABS. Además de incorporar iluminación diurna de LED y una toma USB, la naked clásica monta un panel instrumentos compuesto por dos bonitas esferas con pantallas LCD repletas de toda la información pertinente.

El precio de partida es de 13.200€, y 200€ más para la versión bicolor que probamos. Es un precio alto, aunque por concepto, calidad y potencia, no tiene prácticamente rival. Pese a que es más práctica y asequible que la Thruxton, el mercado de moto grande, que no sea trail, se está encogiendo. Por el contrario, el segmento de motos con estética clásica sí que crece, pero no con potencias altas. Por este motivo, duele pensarlo pero será difícil que este modelo coseche el éxito de ventas que se merece.

TRIUMPH SPEED TWIN 1200

  • Motor: Bicilíndrico en paralelo, 1.200 cc, 8v DOHC, refrigeración líquida, inyección secuencial, Euro 4, ABS+TCS
  • Potencia: 97 CV
  • Par: 112 Nm
  • Capacidad del depósito de combustible: 11,4 litros
  • Peso: 196 kg
  • PVP: 13.200 euros

LO MEJOR

  • Estética preciosa
  • Carga tecnológica
  • Frenada potente
  • Exclusividad

LO MEJORABLE

  • Pata de cabra tímida
  • Suspensión blanda
  • Maniobrabilidad en parado

EQUIPACIÓN DEL PILOTO (María Prieto, @mariadmaria)

  • Casco Bell Bullitt DLX Carbon Hustle
  • Chaqueta Invictus Electra
  • Guantes Onboard 60s Eyes
  • Botas Falco Ayda 2

También podéis leer esta prueba en el número 287 de Mototaller de mayo de 2020.

Publicidad
Euromoto 85 Putoline 2020

COMENTARIOS
0

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*