TaxiVespa Barcelona: Tradición familiar

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Pocos, muy pocos son los talleres que han conseguido mantenerse con vida a lo largo de casi siete décadas. Hemos visitado uno de los establecimientos con más historia y prestigio de la ciudad de Barcelona en todo lo relacionado con el universo de las Vespa. Taxivespa inició su actividad en los años 60 de la mano de Joan Mir, un exitoso doctor de la época. En ese local trabajaba Fernando Medall quien, al cabo de dos años, aprovechó la oportunidad para hacerse con el control del taller junto con su mujer, Antonia Cirera. Esta pareja de emprendedores y amantes de las Vespa acabaría desarrollando toda su vida profesional ahí para después pasar el testigo a sus hijos y actuales propietarios, Ferran y Judit Medall. Con ellos es con quien hemos podido hablar para que nos cuenten como la familia Medall sigue al frente de este icónico oasis de la superventas italiana en Barcelona.

Actualmente, Taxivespa dispone de dos locales situados a escasos metros de distancia en la céntrica calle Viladomat, uno para el taller y otro con una tienda de moto nueva, de ocasión y equipamiento y accesorios.

El taller es el centro neurálgico de un negocio que lleva muchos años considerado como un auténtico especialista en el mantenimiento, reparación y, sobre todo, restauración de Vespa. Se debe destacar como pese a portar el nombre de la marca en el cartel del establecimiento y ser servicio oficial del grupo Piaggio, Taxivespa es un taller de carácter multimarca y, de hecho, un significativo número de escúteres que cruzan sus puertas son de otros fabricantes. Aún así y para que nos hagamos una idea, prácticamente la mitad de escúteres que pasan por las manos de Ferran y su equipo son Vespa clásicas. Como suele ser habitual en este tipo de talleres, las operaciones de reparación y mecánica rápida son las que ocupan el día a día. El resto de operaciones se centran en la restauración y preparación de los míticos escúteres italianos en un nicho de mercado con, cada vez, menos talleres dedicados a esta actividad. En este sentido, Ferran afirma, “Cada vez hay menos talleres especializados en Vespa así que se concentra todo un poco. Nos viene mucha gente de otros territorios alejados de Barcelona”.

En Taxivespa son unos auténticos expertos en la restauración y preparación, un tipo de operaciones que varían una barbaridad dependiendo de lo que quiera el cliente, del estado, año y modelo de Vespa y, sobre todo, del presupuesto del que se disponga. El tiempo es otro de los factores clave pues tal como nos cuenta Ferran, “Las restauraciones y preparaciones son a largo plazo con operaciones que pueden demorarse varios meses. Nosotros damos dos o tres meses dependiendo de si se debe desmontar toda la moto o no”. Una parte esencial en la recuperación de estas monturas se encuentra en el restaurado de la carrocería. Antiguamente, el taller disponía de una pequeña cabina de pintura que, por la entrada en vigor de múltiples normativas, se tuvo que eliminar. Por lo tanto, se recurre a dos especialistas en carrocería y pintura de confianza para rehabilitar los chasis.

Buena parte de este proceso de restauración consiste en encontrar los recambios adecuados al modelo y año de fabricación. Por suerte y dada la envergadura del mercado para estas motos en Alemania, nuestros protagonistas suelen recurrir a plataformas de venta de recambios como Scooter Center o Sip Scooter Shop para encontrar las piezas del puzzle adecuadas. Cabe destacar la dificultad en algunos modelos salidos de la factoría Motovespa española para los que cuesta un poco más conseguir la pieza deseada. Redondeando el servicio, el taller se encarga de realizar todas las gestiones administrativas de homologación, puesta al día de permisos y documentos o matriculaciones históricas.

Otra de las especialidades de Taxivespa son las preparaciones que se realizan sobre estas motocicletas. Cuando Ferran habla de preparaciones no solo se refiere de las Vespa que compiten en resistencia sino a propietarios que quieren que su Vespa rinda un poco más. Ferran indica como normalmente buscan el equilibrio entre fiabilidad y rendimiento con preparaciones que pueden elevar la potencia hasta los 15 CV. A partir de ahí, si se quiere sacar más, se necesitan mejorar todos los componentes para albergar propulsores capaces de ofrecer hasta unos contundentes 30 CV en una Vespa clásica…

Judit y Ferran han vivido el amor por las Vespa desde pequeñitos y eso se nota al visitar este emblemático taller que ha sabido mantenerse abierto gracias a su exitosa receta, un trato cercano, toneladas de experiencia y mucha pasión.

Puedes ver este artículo en nuestra edición de papel, número de octubre, página 96.

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