DynamicLine skin 2021

Sensores de motor (IV)

Comentarios
0

En esta cuarta entrega de documentación técnica dedicada a los sensores de motor describimos uno de los sensores más conocidos en la relación de mezcla, la sonda lambda.

La función de la sonda lambda es la lectura del oxígeno que se expulsa por el escape. En función de este dato, la centralita motor recibirá la señal de riqueza de mezcla, basándose en el valor Lambda o mezcla estequiométrica 14,7:1 o Lambda=1,000.

Existen dos tipos de sondas en función del tipo de señal que generan:

Digitales: únicamente indican si la mezcla es rica o pobre pero no la cuantifican. Pueden ser de circonio o de Titanio siendo las primeras las más utilizadas. Se basan en la generación de voltaje en función del oxígeno que detectan en el escape (circonio) o en la variación de resistencia según también la cantidad de oxígeno que existe en los gases expulsados (titanio).

Lineales o de banda ancha: estas sí que indican cuánto de pobre o de rica es la mezcla. Son más precisas, más complejas, más costosas y requieren de una electrónica más avanzada para la interpretación de sus datos.

Las sondas lambda basan su funcionamiento en la generación de corriente en electrodos situados en materiales porosos (circonio y banda ancha) o en la variación de la resistencia, también de electrodos y materiales porosos (titanio). En cualquiera de los tipos, el oxígeno es el elemento que provocará la reacción, siempre contrastando con un aire de referencia.

Las sondas lambda más habituales son las denominadas de dióxido de circonio, que miden mezcla rica o pobre (0,9 V y 0,1 V respectivamente) y deben oscilar estos dos valores a ralentí y a régimen constante con una frecuencia habitual de 1 Hz.

Para la comprobación de las sondas lambda de circonio hay que enriquecer la mezcla y verificar el voltaje de aprox. 0,8 V-0,9 V, empobrecer la mezcla y verificar el voltaje de 0,1-0,2 V. Se puede realizar con un voltímetro o con un osciloscopio y también podremos controlar la frecuencia de reacción que suele en torno a 1 Hz.

Por las crecientes normativas anticontaminación, se demanda más precisión en el control de la mezcla por lo que ya es habitual incorporar más de una sonda lambda en la moto, por ejemplo, antes y después del catalizador o una por cilindro. Incluso ya se incorporan sondas lambda de banda ancha que, como ya se ha comentado, son más precisas gracias a una gestión electrónica más avanzada.

Las sondas lambda de banda ancha basan su señal en intensidad (mA) y no en voltaje. En función de la polaridad y del valor se determina la riqueza de la mezcla. Para ello la ECU debe intervenir de forma activa. Obviamente, presentan la gran ventaja de proporciona un control exacto de los gases de escape.

Hay que destacar que, para que su funcionamiento sea correcto, todas necesitan estar calientes por lo que, a no ser que estén muy cerca de la culata, montan un sistema calefactor que, a su vez, es controlado por la centralita motor.

El sistema de calefacción se verifica con la resistencia del propio calefactor de la sonda. Está alimentado a 12 V, controlado por la centralita y no siempre es una señal constante sino que puede ser PWM o pulsos.

No nos olvidemos de las precauciones a la hora de manipular la sonda. Las más destacables son el cuidado con los golpes y muy especialmente hemos de recordar que son materiales porosos que se ven muy afectados por recibir aerosoles, gotas de aceite, agua o incluso por la propia capilaridad de los cables. Si el conector está mojado, a la larga puede llegar a afectar a la sonda aunque se seque.

UNA DOCUMENTACIÓN TÉCNICA DE BERTON

La sonda lambda ha sido descrita en la sección MotoConsultas BertonBike del número 301 de MotoTaller correspondiente a septiembre de 2021.

También te puede interesar:

Publicidad
Royal Interceptor

COMENTARIOS
0

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*