POLÍTICA

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Todo o casi todo vale en política. No descubrimos nada al decir esto, pero sí centramos el tema y dirigimos la atención hacia esa asombrosa capacidad para la venta que tienen determinados elementos de la vida pública.

Viene todo esto en relación a las declaraciones del ministro de Industria, José Manuel Soria, hoy anuncia la intención de un Plan Renove y mañana nos dice que sintiéndolo mucho no dispone de fondos para tales menesteres. El porqué de ese juego sólo ellos lo saben realmente, nosotros somos simples fichas en su tablero de juego y nos limitamos a sortear las trampas que nos van colocando en el camino.

Ellos, los políticos no venden un día que el IVA es intocable para luego decir que era inevitable; nos aseguran que no habrán más recortes, con las tijeras en la mano; tratan de convencernos de que gastamos por encima de nuestra posibilidades pero mantienen un senado inútil, una casa real aún más improductiva y guardan con extremo celo sus emolumentos.

Con un sector de la automoción en general tocado en su línea de flotación, anuncios como el del Renove fantasma no hacen ningún favor a nadie, ponen la miel en los labios a unos, frenan en seco la poca demanda existente y acaban por desquiciar a todos en general.

Cuando la situacióneconómica está colocando contra las cuerdas a una gran parte del sector, es toda una canallada lanzar alegremente anuncios de posibles. Más valdría tener la boca cerrada y trabajar de verdad para que el dinero vuelva a fluir, porque le gran problema de todos nosotros es que cada día pagamos más pero aún más lejos nos queda el dinero.

Por cierto que en el este Renove visto y no visto, nadie hizo mención a las dos ruedas, auqnue como siempre, la esperanza de que finalmente algunas migajas llegasen a la motocicleta, eran alentadas por muchos.

De todos modos, mientras que el crédito siga ausente de las ventanillas de los bancos, las empresas tienen muy difícil el día a día; pocos osan comprar y a todos nos cuesta la vida vender. Eso sí, dentro de dos días, los de la poltrona, armados con su media sonrisa, nos dirán que todo es por nuestro bien, que si queremos salir adelante tendremos que sufrir un poco más y con sin inmutarse lo más mínimo nos volverán a pedir nuestro apoyo para seguir trabajando por la causa. ¿Será por la suya?

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