Motovolta Girona 2021. La crónica de Joan Gongar

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Nos fuimos de Motovolta Girona con Ernest Vinyals y un servidor, a afrontar una ruta de unos 500 kilómetros por la provincia de Girona. Y la realizamos con dos monturas americanas, una Harley-Davidson FLSB Sport Glide y una Indian FTR 1200 Carbon R (concretamente la unidad 87 de esta serie limitada).

La previa

El evento se celebraba el sábado 10 de julio pero el viernes ya iniciamos la aventura. Ese viernes, uno de los días más calurosos del año, partimos del corazón de Barcelona hacia Sant Hilari Sacalm (Girona) para participar en la Motovolta Girona 2021. Y como ya he avanzado, la realizamos con dos bestias que llevan en sus denominaciones yankees la palabra Sport. Veremos si fue un duelo.. o quizás no.

En plena operación salida, las motos se movieron muy bien entre el tráfico denso. El tamaño y peso de la Sport Glide pareció desvanecerse por su facilidad de maniobra y por los bajos del propulsor 107 que, con sus 1.753 cc acelera con dulzura y solvencia. Por su parte, el motor de la FTR es suave pero más alegre y precisa utilizar un poco más el embrague para sortear mejor las chicanes móviles que suponen las caravanas de coches. No obstante, su ligereza y facilidad de movimiento simplifican mucho esta labor. Además, cuenta con un sistema que, por ejemplo, cuando la moto se detiene en un semáforos, desconecta uno de los dos cilindros para disminuir la temperatura del motor en las paradas en una zona sensible como es la entrepierna. ¡Genial!

Fue en ruta donde motos y pilotos nos sentimos más a gusto. En una combinación de autovías, carreteras de curvas, autovías de montaña e incluso algún sendero pavimentado nos fuimos dando cuenta del porqué son las versiones  mas deportivas de ambos modelos. Y aunque las dos americanas parten de bases muy lejanas, no será fácil proclamar una vencedora.

Metidos en harina

El sábado 10 de julio a las 7:05 horas iniciamos la Motovolta Girona 2021 con las poderosas V-Twin.

Salimos de Sant Hilari (punto de control 1) hacia el punto de control 2 en Ribes de Freser. Para llegar a él pasamos por Anglès, Sant Feliu de Pallerols y Ripoll, alternando carreteras sinuosas de asfalto rizado con trazados de curvas y firme mas suave así como curvas rápidas y lentas…en definitiva, este tramo fue una verdadera pista de pruebas para nuestras “sports”. La Indian FTR 1200 Carbon R, más que una Sport, es una Street Racing. Su precioso asiento se muestra firme, plano y sin demasiadas concesiones y permite un movimiento perfecto sobre él. El asiento, combinado con un manillar cuya posición es muy neutra, te permite ir cómodo. Así mismo, pasa al modo ataque sin pestañear, las suspensiones muy firmes (para mí perfectas), acompañadas por su espectacular equipo Brembo hacen que controlar sus 123 CV y 120 Nm de par sea sumamente fácil en todo tipo de trazados, con una eficacia brutal y una seguridad fuera de lo común.

Por su parte, La Harley-Davidson Sport Glide es mucho mas pesada y menos potente a pesar de sus 1,7 litros por lo que pierde el duelo en estos trazados. No obstante, su denominación “Sport” nos avisa de que, además de ser una cómoda gigante, está mucho más adaptada al medio de lo que suelen estar las Big Harley, siendo notablemente eficaz. A pesar de su pretendida deportividad, la situación de las estriberas nos deja bien claro que para nada huye de su concepto custom, adelantadas como en la mayoría de sus hermanas, por lo que rozan con facilidad (y esta Sport Glide podría inclinar mucho). Al menos, su escape y demás elementos están suficientemente recogidos para que sólo roce el caballete en los giros de izquierdas mas agresivos y bacheados, y claro está, las sufridas estriberas que son abatibles a la par que hacen las veces de avisadores. Si vas en modo Sport rozarán en todas las curvas pero su biselado hace que no merme en absoluto la trazada logrando disfrutar como pocas veces de una preciosa cruiser de esta envergadura a un ritmo divertido y muy, muy dinámico.

Disfrutando la Collada de Tosses

Ya en Ribes de Freser hicimos un pequeño descanso. A continuación, realizamos un espectacular bucle teniendo la bella población de Das (en La Cerdanya) como ecuador y control fotográfico para volver por donde habíamos venido (hubo una modificación de última hora a causa del Rallysprint de La Cerdanya).

El resultado es que la Collada de Toses la disfrutamos en los dos sentidos. En este puerto la Indian impuso su ley demostrando su gran eficacia en todo tipo de curvas y con una aceleración fulgurante que, en su suave, potente y lleno motor, descubres que al final dela zona útil del tacógrafo aún le queda tiempo de cabrearse y demostrar su enorme potencial. La FTR 1200 Carbon R se fusionó con el trazado de manera impecable y se mostró muy, muy rápida. La Harley no se mostró ni tan rápida, ágil, ni excitante. Puede ser porque ni tan siquiera pretenda ese tipo de eficacia, el carácter Sport es simplemente para poder disfrutar de una Harley auténtica por carreteras europeas y puertos revirados como los de la Collada. Sus frenos, aunque sin la contundencia de su rival, frenan muy correctamente la inercia de la Sport Glide. Por otra parte, el poder que da el par disponible en el puño derecho le otorga una buena agilidad entre curva y curva así como una estabilidad y precisión en cualquier trazado que hace que también sea muy divertida y rápida su conducción por cualquier tipo de puerto de montaña, con un confort y tacto genuino de Harley-Davidson. Eso sí, requiere un cierto proceso para habituarte al hecho de que las estriberas hagan música en cada giro.

Objetivo: el punto de control 4 en Porqueres-Banyoles

El objetivo siguiente, el punto de control 4 en Porqueres-Banyoles, pasando por Camprodón y Olot, fue una nueva prueba de fuego. A las carreteras de curvas sinuosas, enlazadas y con poco descanso se añadieron escenarios como curvas sin fín engravilladas (como antaño) con parches sudorosos por el terrible calor (Beget) y también pistas forestales pavimentadas con un rizado típico del cemento. Eso sí, con unas vistas maravillosas y espectaculares (Coll de Jou) en las que, a pesar de sus suspensiones regulables y muy “Sport”, la Harley se mostró más amable e incluso eficaz que la musculosa Indian. Ambas se comportaron excelentemente bien con el calor y con el trazado pero la Indian, con la firmeza del conjunto Öhlins y la posición más deportiva, hizo sufrir más a su piloto pero, lo dicho, ambas se comportaron impecablemente.

De vuelta a Sant Hilari de Sacalm

Ya solo quedaba volver a Sant Hilari Sacalm, el punto de control 5, no sin antes pasar por el control fotográfico del Volcà de la Crosa como broche antes de la finalización del evento.

Con un recorrido fantástico e impresionante; con una organización impecable, eficaz, amable y tremendamente simpática, y con un ambiente entre los participantes de los que te alegra el alma, disfrutamos muchas horas de las motos (aunque nuestras posaderas no estén de acuerdo) y regalamos a la mirada paisajes impresionantes. Y no debemos olvidar ni dejar de valorar el carácter solidario de la Motovolta Girona. En esta edición ha recaudado 5.210 euros que se han destinado a la IMU (Unión Internacional para la Defensa de los Motoristas) para adquirir un péndulo de fricción que servirá para detectar y cuantificar irregularidades en el asfalto cuando haya que peritar las causas de un accidente en la vía en el que se haya visto implicada una moto.

Pero… ¿quién ha ganado el duelo entre las yankees? la verdad es  que ambas americanas están hechas con mucha pasión, con toques muy europeos si se me permite, porque las dos llevan el concepto Sport un poco mas allá de donde ellas mismas se situaban.

La FTR R1200 Carbon R, sólo con verla ya te dice “de qué palo va”. Sus versiones anteriores ya eran potentes ágiles y divertidas pero ésta posee un refinamiento superior con un conjunto súper Racing para poderse utilizar por la calle pero con una precisión y eficacia brutales, más cercanas al circuito.

Por su parte, la Harley-Davidson Sport Glide también adapta a su filosofía logrando una H-D de siempre pero con una agilidad, finura y eficacia gratamente sorprendente, muy Sport, para nada Racing, porque en ningún momento lo ha pretendido. Eso sí, ha aumentado su diversión en todo tipo de carretera.

En conclusión, era un duelo por ser americanas pero con conceptos de base tan distintos que sí podría escoger una de las dos pero no por ser una mejor que su supuesta adversaria.

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