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Mototecnia Gijón: corazón electrónico

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El verano del 2016 nacía Mototecnia Gijón, de la mano de Diego Fernández. Este apasionado de la mecánica electrónica, quería establecer un negocio que ofreciera un servicio necesario en la zona (prácticamente el centro de Gijón). “Muchos talleres se trasladaron a zonas periféricas y eso favorece la adquisición de instalaciones con mayor espacio para ellos. Sin embargo, para nosotros es una ventaja ubicarnos en esta zona porque no hay talleres. Nuestros clientes pueden dejarnos su moto e irse andando o en bus al trabajo, y luego venir a recogerla. Eso, además, promueve la fidelización”, nos explica.

Conocemos los entresijos de Mototecnia, un taller, a simple vista, de mecánica general, mantenimiento, revisiones pre ITV y de neumáticos… Que sin embargo es mucho más. El centro tiene un punto fuerte, que es sin duda el diagnóstico y la solución de problemas de tipo eléctrico, electrónico, “y de inyección, ABS…”, añade. “Se nos da muy bien diagnosticar averías eléctricas y problemas de inyección”. Ese es su factor diferencial y nos lo explica: “El factor eléctrico requiere estudio, no entra por los ojos, requiere conocimientos, y ahí somos fuertes. Es un tipo de avería que requiere trabajar sobre el manual del taller, sobre los esquemas y tener la equipación adecuada. A muchos talleres no les interesa tenerla, porque requiere muchos conocimientos. El osciloscopio es un buen ejemplo. Requiere formación”.

Mototecnia dispone de diagnosis Berton multimarca, un banco de potencia sobre el que afirma que “en Asturias hay pocos y como éste ninguno”. Este banco se ubica en una cabina insonorizada, conectado a un ordenador y a una pantalla de televisión. Sensores, osciloscopios, generadores de señales, máquinas de láser, todo orientado a resolver los problemas que presentan las motos actuales.

Entre sus clientes, abundan los dueños de escúteres, algo directamente relacionado con la ubicación del taller. “Buena parte son escúteres de mediana y alta cilindrada de gente que vive por la zona, multimarca: Yamaha, Suzuki, Honda”, nos cuenta. Intentan fidelizar a su clientela, que a menudo es propietaria de más de una moto. Así que, pese a no especializarse en restauraciones, sí ofrecen ese servicio a sus clientes más top: “Recientemente han pasado por aquí, por ejemplo, una HONDA CB, también una R90… También restauramos Vespas, es una de las que más”…

Mototecnia filtra su clientela. Y el volumen de motos en sus instalaciones varía mucho: “Un día podemos llevar a cabo mantenimientos de hasta cinco motos y en otras ocasiones, pasamos varios días para una. Nos dividimos el trabajo”, explica Diego sobre la casuística del negocio.

El taller cuenta con una superficie de 280 m2 de espacio dividido en tres zonas: recepción de motos, taller (con cabina insonorizada, dos elevadores, un banco de trabajo corrido, máquina de neumáticos, con un servicio integral de montaje y equilibrado, así como de reparación de pinchazos, mesas hidráulicas para motores…) y una oficina.

Mototecnia también lleva a cabo transformaciones de estilo Café Racer: “En nuestro grupo hay bastante aficionado a las customizaciones. Hemos creado alguna desde cero, pero sobre todo intentamos llegar a donde otros talleres no llegan personalizando. Algunos ejemplos: instalamos relojes, arranques por botones…”.

Mototecnia vende aceites, 2t y 4t, sprays de aceite para cadena, aceite para filtros, horquillas, anticongelantes y complementos y stock amplio para Café Racer, como focos, manillares, retrovisores, cuentarrevoluciones, relojería o iluminaria led.

Otro de los fuertes de este taller gijonés es la soldadura: “Tenemos soldadura de electrodo, hacemos aluminio, inoxidable, hierro… Nos proporciona mucho trabajo: desde soldar caballetes a hacer escapes”. Al igual que ocurre con la electrónica, en Mototecnia disponen de una sección del taller dedicada a la soldadura y la mecanización. Cuentan con taladro de columna, equipo de soldadura mig y electrodo, esmeriladoras, equipos de pulido…

Banco de potencia

En las instalaciones de Mototecnia cuentan con un banco de potencia inercial de útima generación. Les permite conocer el dato de potencia máxima de la moto, así como el par, la velocidad máxima, las rpm, la relación aire combustible… Es una herramienta muy eficaz para probar las motos en busca de averías, con el motor completamente monitorizado. También permite comprobar las diferencias de rendimiento antes y después de la instalación de determinados elementos, como escapes, centralitas, carburadores, etcétera.

El banco de potencia genera informes que muestran el estado actual de la moto, algo muy útil si el cliente está pensando en venderla. También permite conocer cuánto ha mejorado su rendimiento si se le ha hecho alguna modificación.

¿Una idea de futuro quizá próximo? Mototecnia quiere crecer: “Queremos seguir equipando el taller con mayor instrumentación de este tipo para dar un mejor servicio. Se nos derivan muchas motos a las que otros no encuentran un diagnóstico correcto y por tanto una solución. Ahí queremos estar nosotros”.

Con un trato personal y esmerado al cliente, siempre apoyándose en sus sólidos conocimientos, la prioridad es el buen servicio, lo mas rápido y eficaz posible, al mejor precio y en una zona céntrica evitando molestos desplazamientos.

Puedes ver este artículo en nuestro ejemplar de noviembre, en papel, aquí.

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