Motomercado (Málaga): We are family!

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Concesionario oficial Yamaha para la provincia de Málaga. Taller oficial Yamaha. Y el ADN de la marca de los diapasones en la piel. Los profesionales de Motomercado, con experiencia de más de 30 años, nos hablan de su negocio como se habla de la familia: desde el corazón.

Motomercado arranca en el año 79. Su propietario, Leo Fraile tiene 18. Él y su hermano, castellanomanchegos, deciden apostar por el negocio y se lanzan sin pensarlo por los derroteros de su pasión: el mundo de las dos ruedas. Su padre vende su negocio de cosechadoras y se establecen en Fuengirola, lugar de vacaciones en el que acaban viviendo. “Nos debatíamos entre los discos y las motos. Está claro que nos decantamos por lo más adecuado según los tiempos que corren”, nos cuentan. Con la ayuda de su padre y su abuelo, que tenía una herrería, aprendieron de mecánica. Se ubicaron en un local inicial a 400 metros del actual. “Hacíamos excursiones con los amigos al Jarama, a Madrid, a Ronda, con las Vespas, con equipos de bicicletas… En su momento, nos dedicamos también a las motos de alquiler. Empezamos siempre con venta y reparación. Fuimos concesionario de Mobylette”, explican.

Se fue haciendo grande el negocio. De la planta que compartía taller con boutique y venta de motos, pasaron al centro actual. Antes, en el año 2000, les nombraron concesionario de MBK: “Nosotros éramos agentes de Navarro Hermanos en su momento, y nos iba bien. De ahí pasamos a ser concesionario MBK”, explica Leo. MBK falló en España: “Porque o bien los concesionarios Yamaha no quisieron, o las cosas se les pusieron en contra. En Europa sí funcionaba. Nosotros fuimos número uno de ventas con MBK todos los años. Cuando lo dejaron, nos propusieron ser Yamaha, y desde entonces, desde 2005 aproximadamente, estamos con ellos”.

Les va bien: “Nuestro ADN es el diapasón. Somos pasionales como la marca que representamos. Aunque ahora con las dificultades de suministro, es complicado. Y desgraciadamente creemos que pueden tardar en solucionarse”.

Trabajar solo una marca tiene ventajas: “hacemos lo que podemos con lo que tenemos. Ahora nos funciona muchísimo la moto de ocasión. La falta de venta de producto nuevo se compensa con mercado de ocasión”. Su nave cuenta con 3.500, más otros 2.000 con la planta superior. Los más de 20 trabajadores entre su tienda de Fuengirola y la de Marbella se adaptan a los vaivenes de un sector en el que hoy día impera la incertidumbre. “Lo ideal sería poder tener más ventas de gente joven interesada en la moto para asegurar el futuro”, dice Leo.

Reconocen que su ubicación estratégica les ayuda: “El turismo internacional se mueve mucho, al estar en la costa del Sol. Esa fuente de ingresos nos ayuda a todos. Además, aquí llueve poco”.

No se han dejado tentar por el multimarca.  Ellos lo ven así: “Ya lo tuvimos. Ya sabemos lo que es. Para nuestro cliente, ahora mismo nos parece negativo, porque cubrir sus necesidades en condiciones y dar buen servicio con varias marcas… no es posible. No tendré recambios, tendré que mandarle a otro centro… Disponer de muchas marcas te ofrece más abanico de producto, pero cuesta más ser experto. Somos muy Yamaha. Nuestra gente recibe cursos constantemente. Yamaha es grande y exigente y nosotros nos amoldamos a ello”.

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