Macbor Eight Mile 500: “Doble personalidad”

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La marca creada por Motos Bordoy sigue ampliando su catálogo. Esta vez, lo hace con una interesantísima naked de cilindrada media denominada Macbor Eight Mile 500. Siguiendo la tendencia de otros fabricantes, el fabricante español ha apostado por lanzar al unísono dos versiones de su nueva naked: la Eight Mile Street (STR), una variante con un claro enfoque asfáltico y urbano, y la Eight Mile Scrambler (SCR), una versión con aspiraciones camperas y aventureras. Las nuevas Macbor heredan el propulsor estrenado por la Montana XR5, un bicilíndrico que se caracteriza por una entrega progresiva y portentosa que rinde 47 CV, justo en el límite legal para el carnet A2.

Ofensiva media
Hay que reconocer que la marca española está haciendo bien las cosas gracias a un incremento constante y progresivo de una gama que, actualmente, ya cuenta con más de diez modelos en cartera. Este lanzamiento sirve para consolidar Macbor en el competido y complicado segmento de media cilindrada. Si su primer producto en dicho segmento fue una resolutiva e interesante trail, con la Montana XR5, ahora hacen lo propio en el universo naked con un producto indudablemente atractivo que cuida los aspectos de diseño, tecnología y equipamiento.

Pasión por el viaje
La nueva Macbor Eight Mile 500 evoca toda la pasión por las motos que la familia Bordoy trae en sus venas con una motocicleta agradable a la vista que combina una estética neo retro que desprende un aroma a scrambler de la década de los 70 conjugado con detalles modernos. En este sentido, la marca quiere ir más allá de crear un producto para moverse del punto A al punto B. Por el contrario, se ha esmerado en ofrecer una moto ideal para poder disfrutar de cada instante hasta llegar al destino.

Detalles premium
Tanto la versión Street como la Scrambler de la Eight Mile se caracterizan por ofrecer una fórmula polivalente que no se olvida ni de la imagen, el confort o las prestaciones. En cuanto a la imagen, nos han gustado algunos detalles como el de su doble tubo de escape en el lateral inferior derecho, un estilizado basculante monobrazo, unos discos de freno lobulados o su minimalista portamatrículas de estilo flotante sobre la rueda trasera. Detalles que dejan claro el mimo y esfuerzo de Macbor por atraer a un público tanto joven como más maduro.

Propulsor contrastado
El propulsor que anima la Eight Mile 500, es un bicilíndrico de 471cc multiválvula con inyección electrónica y refrigeración por agua que desarrolla 47 CV a 8.500 rpm. El bloque se caracteriza por ofrecer bajos consumos y una gran fiabilidad. Gracias al hecho de contar con esta disposición de dos cilindros, el motor ofrece un notable par, una entrega lineal y un refinamiento más que correcto. Por si esto fuera poco, el bloque cuenta con inyección electrónica firmada por el especialista Bosch y con la tecnología Dual Oxygen Sensor que ajusta continuamente la mezcla aire/gasolina en los cilindros para obtener el máximo rendimiento cuando la carga es muy alta y el menor consumo en el resto de circunstancias.

Premisas claras
Del mismo modo que Macbor hizo con su trail de media cilindrada, la marca española ha equipado sus Eight Mile 500 con una eficaz y prestigiosa parte ciclo con la que poder rivalizar contra casi cualquiera. La premisa era clara, conseguir una motocicleta maniobrable, ligera y deportiva. Es por ello que cuenta con un bastidor en acero Q345, hasta un 15% más ligero y un 40% más resistente que el convencional, con unos rodamientos reforzados y con ejes huecos en ruedas y basculante.

Viejos conocidos
Los ingenieros de Macbor han vuelto a apostar por el especialista KYB para aportar una horquilla invertida con barras de 41 mm de diámetro para el tren delantero y monoamortiguador trasero. Un destacable detalle que aporta dinamismo es su basculante monobrazo, que para conseguir la mayor progresividad se une al amortiguador mediante un eficaz sistema de bieletas. Un sistema inédito en este segmento y cilindrada que aporta estética y funcionalidad ya que facilita tanto el desmontaje de la rueda como el tensado de la cadena. Igual que con las suspensiones, Macbor también ha contado con el prestigioso fabricante Nissin para dotar sus naked de un eficaz sistema de frenado. En este caso, la Eight Mile 500 equipa un doble disco delantero lobulado de 298 mm con pinzas flotantes de la firma japonesa de doble pistón y un disco trasero de 240 mm. El ABS se puede configurar en tres modos seleccionables (ABS ON, ABS OFF y desconectado sólo para la rueda trasera) para así poder adaptarse a las necesidades del usuario y el terreno.

Cómoda y completa
La Eight Mile 500 ofrece un gran confort al piloto gracias a un gran asiento que además de ser cómodo, permite gran libertad de movimiento ya sea yendo sentado o de pie. Un detalle que nos ha gustado mucho es el de sus estriberas de aluminio con una protección de goma extraíble. Como buena naked moderna, la nueva naked incorpora unos grupos ópticos Full Led para todas las funciones. La bonita óptica frontal se caracteriza por ofrecer un ángulo del haz de 40º, es decir, es capaz de reducir considerablemente los puntos ciegos. El resto de equipamiento se completa con una instrumentación digital con pantalla a color LED con mucha información y con una toma USB para la carga de cualquier tipo de dispositivo.

Dos personalidades
La Eight Mile 500 SCR es la versión ideal para quienes quieren mayor polivalencia y van a llevar su Macbor más allá del asfalto. Con esto en mente, este modelo equipa llantas tubeless de radios cruzados, con la delantera de 19”, neumáticos mixtos “trail” y un envolvente cubrecárter de aluminio. También monta una suspensión más elaborada, compuesta por una horquilla regulable en precarga, compresión y extensión, con un recorrido de 195 mm, y un amortiguador trasero regulable en precarga, compresión y extensión, con un recorrido de 200 mm. Con esta configuración, la altura del asiento al suelo es de 820 mm.

La Eight Mile 500 STR, por su lado, está más centrada en la conducción sobre asfalto para la que unas llantas de aleación, con la delantera de 18”, se tornan ideales para la conducción en carreteras reviradas. Monta neumáticos mixtos “street”, los Pirelli MT60, y un cubrecárter ligero de aluminio anodizado en negro. Su amortiguación tiene unos recorridos recortados, con 155 mm para el tren delantero y 165 mm para el trasero, con un amortiguador regulable en precarga que deja la altura del asiento en 790 mm.

El precio para la versión SCR es de 6.599€ y está disponible en los colores gris y rojo. La versión más asfáltica denominada STR es algo más asequible costando 6.299€. Se puede escoger en amarillo, negro o rojo metalizado.



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