Los motoristas claman para que Barcelona no se olvide del papel fundamental de la moto

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Barcelona es una de las ciudades europeas con más presencia de motos y ciclomotores pues se trata de un medio de transporte de poco volumen y alta ocupación. Desde el 1 de diciembre las medidas de restricción ambiental que ya había para turismos se han ampliado a motos y ciclomotores. Esto significa que las que no dispongan de etiqueta medioambiental facilitada por la Dirección General de Tráfico (DGT) no podrán circular dentro de las zonas de bajas emisiones establecidas en caso de episodio de alta contaminación. La restricción afecta al 40% de las motos censadas en Barcelona sin tener en cuenta siquiera las que se desplazan de otros municipios dentro del área metropolitana. Con todo este escenario de vulnerabilidad del colectivo, sumado al hecho que a finales de octubre hubiera una polémica campaña de la Asociación para la Promoción del Transporte Público (PTP) presentando a los turismos y motocicletas como peligrosos, hizo que finalmente el colectivo motorista se movilizara.

La manifestación estaba coorganizada por la Asociación Unión Internacional para la defensa de los motociclistas (IMU), junto con Agrupación Motera Catalana (AMC). Las indicaciones de los organizadores eran claras: había que demostrar al consistorio barcelonés que de una manera pacífica, el colectivo motociclista estaba siendo atacado.

El jueves por la noche asistimos a la reunión informativa sobre cómo se tenía que desarrollar la manifestación. Allí nos dieron unas pinceladas y varias premisas para el buen desarrollo de la misma. También se nos informó que el día anterior habían tenido una reunión con Mercedes Vidal, regidora de movilidad del Ayuntamiento de Barcelona. Se nos hizo saber que la regidora se disculpó por las palabras hechas en el Foro de Seguridad vial, donde venía a decir que para reducir la siniestralidad de las motos, había que reducir su presencia en la ciudad. Además de esto, se entablaron para comenzar a trabajar en una mesa técnica de trabajo para encontrar soluciones.

El domingo 2 de diciembre, alrededor de las 11:00h de la mañana nos dimos cita en la explanada de la playa de la Mar Bella para dar apoyo al colectivo del cual formamos parte. Desde allí y ante la mirada atenta de los muchos paseantes de la zona litoral en un día soleado de domingo, se hizo lectura del manifiesto por parte de Juan Carlos Toribio, coordinador general de la IMU. La marcha arrancó desde el mismo aparcamiento donde nos encontrábamos en la Mar Bella, hasta la plaza de los Voluntaris para subir por la calle de Marina, calle Aragó, y girar en sentido mar por la calle Pau Claris hasta la plaza Urquinaona, donde se tomó dirección Arc de Triomf. Allí se hizo un minuto de silencio en homenaje a los motoristas muertos por accidente de tráfico. Finalmente, el grupo llegamos al punto de salida completando el recorrido.

Fuimos alrededor de 3.000 motos, según Guardia Urbana; y más de 5.000, según los organizadores. Lo que está claro es que superamos las expectativas del dispositivo de seguridad del consistorio porque ya a la altura de la calle Marina, no pudimos mantener la cohesión de la marcha.

En nuestra opinión, es momento de reflexionar sobre lo que está ocurriendo en el sector y que se pueda trabajar entre instituciones y organismos públicos para encontrar una solución que satisfaga a todas las partes tanto a nivel ambiental, como también de movilidad. De este modo la moto, como un medio de transporte más que es, pueda continuar siendo una opción más en las ciudades españolas. Entendemos que con voluntad entre las partes implicadas, aparecerán soluciones.

Se puede consultar el decálogo con las reivindicaciones del colectivo:

1/ Que se entienda la motocicleta como una solución a la movilidad en Barcelona, no sufriendo restricciones circulatorias contrarias a la realidad y necesidad de los ciudadanos.

2/ Para la reducción de la accidentalidad, se activen y ejecuten planes de seguridad vial eficaces, basados en el conocimiento del riesgo y en la investigación en profundidad de los siniestros.

3/ Se respete el marco legal en materia de seguridad vial en general y de señalización e infraestructuras en particular, prestando especial atención a coeficientes de rozamiento, obstáculos y modos de segregación del carril bici, ciclos semafóricos, señalización de obras, etc.

4/ Se habiliten “carriles moto” especiales de entrada a la ciudad de Barcelona, en determinadas vías y amplitud de un carril, en vías de varios carriles, para el filtrado hasta línea avanzada de detención.

5/ Se amplíen los estacionamientos de motocicletas en superficie con estrategias inteligentes.

6/ Se instalen sistemas antirrobo de motocicletas tipo anillas de seguridad o similares.

7/ Se permita el uso del carril Bus en determinadas vías.

8/ Se activen campañas sobre visión periférica y filtrado de riesgo durante la conducción para todo tipo de conductores, incluidos los de motocicletas.

9/ Se activen campañas sobre todos los conductores sobre disciplina semafórica.

10/ Se abra una mesa técnica de trabajo especial de seguridad de motociclistas, con el tejido asociativo organizado, para su debate técnico, consenso y toma de decisiones.

 

Una crónica de Héctor Carmona (@SmartMotoRiders)

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