Huve K2 City: coronando el K2

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Tras unos días conviviendo con el K2 City 125, debemos reconocer que nos hemos llevado una sorpresa muy positiva. El primer modelo de Huve que ha pasado por nuestras manos ha demostrado ser una interesantísima opción de movilidad que se intenta acercar descaradamente al mundo premium. Pese a que su apellido no aporte prestigio y denote un origen chino, no podemos menospreciar a un vehículo que ofrece unos sorprendentes altos estándares de calidad. Para ser una moto en este segmento de escúteres de perfil económico, aspecto GT y rueda baja, es un producto que nos atreveríamos a calificar como excelente. A nivel de acabados, poco tiene que envidiar a los fabricantes premium. Evidentemente, no está al mismo nivel de esos fabricantes, pero no se queda lejos. Nos encontramos con unas botoneras muy bien rematadas y con unos ajustes y plásticos de muy buena calidad para conseguir un rodar fluido y libre de vibraciones.

Parecidos razonables

Cómo muchos de vosotros ya habréis podido comprobar, la estética de este nuevo escúter es prácticamente calcada a la N-Max. En este sentido, lo que realmente parece es que el fabricante asiático ha aprovechado los moldes de la anterior generación del popular escúter de Yamaha para fabricar su modelo. En cualquier caso, este parecido razonable no nos parece una mala cosa pues transmite una sensación de solidez en su construcción que, además, despierta familiaridad.

La Huve K2 City se queda solo un pequeño peldaño por detrás de sus competidores más prestigiosos y no tendrá problemas en convencer a aquellos usuarios que busquen una solución de movilidad asequible. Las bonitas carcasas de plástico de la carrocería se rematan con unos conjuntos ópticos de bella factura y tecnología Led. El tapizado y mullido de su asiento (accesible a todo tipo de estaturas) es cómodo y bien acabado. La única pega que encontramos es que el tejido es un tanto resbaladizo dependiendo del pantalón que se utilice.

El motor que monta esta Huve está profundamente inspirado en el que animaba las Honda PCX de la generación Euro 3. Esta práctica habitual llevada a cabo por las marcas chinas no es una mala idea pues aprovechan las buenas bases de bloques contrastadísimos y los actualizan para ser capaces de superar la Euro 5 actual. De hecho, hasta visualmente, el propulsor parece calcado al de las PCX. Estas similitudes no acaban ahí pues el monocilíndrico refrigerado por agua ofrece un enorme refinamiento “japonés” y una más que correcta cifra de potencia.

El rendimiento del motor nos ha parecido un tanto desigual a la hora de transmitir la potencia al asfalto. Saliendo desde parado, falta algo de contundencia en un propulsor que anuncia cerca de 13,5 CV. Una vez coge velocidad, este bloque se siente lleno y enérgico. Probablemente, todo tenga más que ver con la transmisión que con el motor. En este sentido, sabemos que se está desarrollando un kit de variador para poder aprovechar mejor la potencia del infatigable monocilíndrico. En cualquier caso, estamos hablando de detalles en un escúter con una buena capacidad de empuje que, además, nos demandará a cambio un contenido consumo de gasolina.

Dinamismo urbano

Si por fuera el K2 City ofrece una buena imagen, cuando lo conducimos esas buenas sensaciones continúan. A nivel de comportamiento, nos topamos con un escúter muy agradable de conducir que nos ofrecerá un refinamiento muy alto, una enorme agilidad y un destacable confort. La parte ciclo de este nuevo escúter es, cuando menos, solvente y resolutiva. El tarado de las suspensiones, por su lado, ofrece un excelente compromiso entre la dureza necesaria para circular de forma ágil y la indispensable suavidad para tragarse las irregularidades del pavimento.

Si bien es cierto que no es un vehículo diseñado para realizar conmutaciones interurbanas, circulando cerca de los 100 km/h, el K2 City ofrece suficiente aplomo para circular con seguridad. En cuanto a la capacidad de frenada, encontramos un conjunto con suficiente mordiente asociado a un sistema CBS. Pese a que el poder de detención es bueno y dosificable, nuestro único “pero” es la imposibilidad de incorporar un siempre más seguro y recomendable sistema ABS. El modelo de Huve tiene argumentos dinámicos de sobra para convertirse en el arma definitiva para la ciudad.

El completo escúter asiático cuenta con un competitivo equipamiento compuesto por una pantalla TFT a todo color, un sistema de iluminación con tecnología Full Led y un siempre práctico sistema de arranque sin llave. Una de las pocas críticas que se le puede achacar es su insuficiente espacio bajo el asiento. A diferencia de muchos de sus rivales, el K2 puede a duras penas albergar un casco jet en su interior. Por este motivo, obligará “de facto” a su propietario a instalar un baúl en la parte trasera, algo que rompe un poco la estética y fuerza un desembolso adicional.

Al tratarse de un nuevo modelo de una nueva marca, el precio de acceso a su modelo se presenta como un factor clave que dirimirá su éxito comercial. En este caso, tanto Huve como el Grupo Vegamoto han decidido un precio de compra de 2.999 € para la versión estándar y 3.099 € para las versiones limitadas Iron Black e Iron Blue (solo habrá 199 unidades de cada una; con pinturas mate y llantas doradas y azules respectivamente). Es una cifra que esperábamos que fuera un poco más baja pues consideramos que le dificultará hacerse un gran hueco en el competido y abarrotado segmento en el que participa.

HUVE K2 CITY 125

  • Motor: monocilíndrico, 124,3cc, 4V,  DOHC, refrigeración líquida, inyección electrónica, Euro 5, CBS
  • Potencia máxima: 13,4 CV
  • Par máximo: 13 Nm
  • Peso: 123 kg
  • PVP: 2.999 euros

EQUIPAMIENTO DE NUESTRA MOTERA (Cristina Ávalos, @cristinaavalosclarii500r)

  • Casco Caberg Flyon Bakari
  • Chaqueta Onboard Angie
  • Guantes Macna Darko

Esta prueba del escúter Huve K2 City también la hemos publicado en el número 310 de MotoTaller correspondiente a julio-agosto de 2022.