Honda Integra S: Prueba

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Recibimos directamente de Honda la versión más urbana de las plataformas NC750, que para la ocasión se rebautiza como Integra S. Se trata de un Maxi Scooter desarrollado sobre la base del modelo citado, compartiendo toda la mecánica y electrónica. Así pues, salvando las diferencias relativas al aspecto y el centrado de masas, el comportamiento esperado no debería distar mucho, por ejemplo, respecto a la NC750X que probamos durante la Rider1000 de este mismo año. Sin embargo la curiosidad nos mata y queremos comprobar por nosotros mismos qué implica no tener el “depósito” entre las piernas en una moto que técnicamente, es idéntica.

LAS CLAVES

Bajo consumo, mantenimiento económico, buenos acabados, un comportamiento dinámico a la altura de las expectativas y la versatilidad suficiente como para que cualquier persona tenga motivos para comprarla. Desde el usuario más urbanita hasta el que disfruta haciendo algunas rutas de domingo. Además su diseño elegante irrumpe con fuerza en el segmento del scooter ejecutivo.

Tecnología full LED en el sistema de iluminación, espacio para objetos personales (aunque no demasiado generoso) y un nivel de confort y acabados al nivel que la marca nipona nos tiene acostumbrados. El panel de instrumentación, también heredado, entrega toda la información que necesitamos y cambia de color en función del rango de revoluciones al que llevemos el motor, para ayudarnos a intuir (de forma no intrusiva) cómo afectará esto al consumo de combustible y a la emisión de gases.

DURANTE LA MARCHA

Igual que sus hermanas, la Integra S incorpora el nuevo cambio DCT semiautomático de Honda, que además del modo ecológico, dispone también de modo sport con tres niveles, en los que va regulando diferentes parámetros para, en el más agresivo, pasar de la tranquila conducción en ciudad a convertirse en un vehículo verdaderamente ágil y obediente con un reparto de masas muy equilibrado, capaz de plantar cara a una CB650F sin desprender una gota de sudor.

El motor tiene un característico comportamiento lineal pero contundente. Un carácter tranquilo pero con prestaciones de sobra para moverse con soltura y eficacia. Tanto dentro como fuera de la ciudad. La respuesta y el momento en el que el propulsor hará gala de sus cualidades dependerán del modo de cambio que seleccionemos.

En el modo D, prevalecerán los consumos y la suavidad de funcionamiento, sacrificando la aceleración y permitiendo también una mejor maniobrabilidad al no tener un comportamiento brusco en ningún momento.

El modo S permite una conducción más agresiva, alargando las marchas hasta una zona más alta del cuentavueltas y acelerando sin ningún tipo de limitación y aumenta también el freno motor. Este cambio ayuda a moverse con mayor tranquilidad y confianza en carretera abierta e incluso permite hacer pequeñas (o largas) rutas de domingo ya que goza de un aplomo y paso por curva muy agradecidos.

Las suspensiones realizan un buen trabajo en ambos ejes, gestionando perfectamente cualquier situación propuesta, firmes pero con una muy buena absorción de baches, toleran muy bien los cambios de decisiones. Incluidos movimientos bruscos con frenadas agresivas e incluso frenadas de emergencia en curva. Está claro que la sinergia con el sistema de frenos está más que estudiada aunque (en contadas ocasiones) el ABS puede parecer algo intrusivo.

Parece mentira, de hecho, lo que está  haciendo Honda últimamente con sus frenos. Realmente eficaces y con un tacto más que agradable, son capaces, precisos y obedientes, aún equipando un sólo disco delantero (eso sí, de 320mm) con pinza de dos pistones. El trasero también es mordido por dos pistones, pero su diámetro se reduce hasta los 240mm.

FACTORES IMPORTANTES

Cuando hablamos de scooters o maxiscooters, dos aspectos muy importantes son, por un lado el confort y por otro la habitabilidad y comodidades que ofrece. Lo práctico que nos va a ser para el día a día.

La Integra no se caracteriza por disponer de un gran cofre ni multitud de huecos porta-objetos. De hecho en el hueco del asiento no cabe ni un casco integral, y en el contraescudo sólo dispone de una pequeña guantera donde albergar un teléfono, un juego de llaves y algún objeto más del tamaño de un paquete de chicles.

Sin embargo esas carencias se nos olvidarán en el momento en que tengamos que pasar horas y horas sobre ella, y nuestra espalda no aqueje dolencias gracias al confortable asiento y la amplitud del habitáculo, que además dispone varias posiciones para los pies, permitiéndonos cambiar la posición de las piernas y reducir así la fatiga.

Para rematar el diseño, Honda ha conseguido una protección aerodinámica mediante la combinación del tamaño del carenado con una pantalla de altura razonable pero que no se entromete en la visibilidad, siendo un potente aliado en los días que nos toque circular con lluvia o frío intenso.