Green Fly, la primera Royal Enfield personalizada en España

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En el Salón Comercial de la Motocicleta, MotoMadrid 2017, que se celebrará del 24 al 26 de marzo en el Pabellón de Cristal de la Casa de Campo de Madrid podremos contemplar la primera Royal Enfield personalizada oficialmente por la marca en España. Se trata de la Green Fly y la ha transformado Jesús de Juan.

Joaquín Cuñat, director comercial de Royal Enfield España, encargó a De Juan el pasado mes de agosto la transformación de un modelo de la marca fabricada en India y el conocido personalizador lo tuvo claro, quería realizar algo muy innovador y muy “bestia” y, viendo el resultado, lo ha conseguido.

En cuanto al proceso de transformación, Javier Peñas, jefe de taller de Royal Enfield Madrid, le convenció para utilizar un bastidor de la Continental GT por su robustez y adecuado para transformarlo en un concept off road y susceptible de eliminar la triangulación posterior que encierra el filtro del aire y la batería. A pesar de utilizar elementos originales Royal Enfield costó encajar el depósito de la Classic sobre el bastidor de la GT y se tuvieron que modificar parte de los tubos superiores.

Por su parte, el depósito fue sometido a un proceso de bruñido, un pulido especial que deja a la vista arañazos longitudinales pero completamente suave y liso al tacto gracias a un acabado verde lacado sobre plata. La parte posterior es casi irreconocible ya que se ha sustituido la clásica doble amortiguación por un monoamortiguador ligeramente desplazado a la izquierda y se ha conservado el basculante trasero original GT pero con un refuerzo en su parte posterior. El conjunto sin la triangulación de la caja del filtro y con el asiento en voladizo de una sensación de ligereza. La combinación verde metalizado con el negro del asiento, el bastidor y el motor le recordó a Eva Pereira, directora de Royal Enfield Madrid, a una mosca y esta idea inspiró el nombre de la creación “Green Fly” (Mosca Verde).

Por lo que respecta a las ruedas, De Juan se ha decantado por unas llantas de aleación calzadas con neumáticos de taco de gran balón (140 mm de sección para el delantero y 150 para el trasero) ambas acabadas con el mismo lacado del depósito pero con los cerquillos pintados en negro para crear un efecto visual de neumáticos “más gordos”. Las suspensiones se presentan con una horquilla invertida acompañada por un disco delantero Wave de gran diámetro.

El asiento de la Green Fly ha supuesto un trabajo muy elaborado. Se ha aprovechado el espumado original de la GT sobre una nueva base en fibra de vidrio con un añadido de neopreno que eleva la parte posterior. El tapizado es en piel con doble pespunte cruzado en la banqueta. Justo debajo de la base se esconde toto el sistema eléctrico de la moto (regulador, ECU, intermitencias, relés y fusibles). Una diminuta batería de litio situada bajo el eje del basculante pasa casi desapercibida. Por último, el faro consiste en dos ópticas polielipsoidales superpuestas y desplazadas hacia la izquierda envueltas por una careta cuadrada de metacrilato transparente lacada en verde.

La Green Fly ya está en proceso de homologación para poder circular legalmente con ella por las vías públicas.