CromRide y más allá: “La crónica de Gloria Comino”

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Este año gracias a Mototaller he podido disfrutar de una CromRide muy especial y que será una edición que no olvidaré nunca, primero por poder vivir la experiencia junto a Ernest y la Voge500DS y segundo por la situación actual que tenemos a nivel mundial con el Covid19.

Recogida de acreditaciones.

El viernes llegamos a Fontajau donde estaba el cuartel general de la organización y donde nos darían nuestros dorsales 437 y 438 para realizar la ruta esperada por la impresionante provincia de Girona. Teníamos que estar a una hora en concreto para evitar aglomeraciones y poder respetar las medidas de seguridad del Covid19, aunque llegamos una media hora antes y así tuvimos tiempo para poder saludar a las empresas que este año se habían instalado en el parque, como Benelli, Macbor, Vectornote, Metzeler y algunos más, bueno más bien Ernest los saludaba porque eran conocidos y yo lo iba siguiendo como fiel escudero, jaja…. Pero gracias a él tengo la oportunidad de conocer a grandes profesionales de nuestra pasión y también la oportunidad de realizar la CromRide con el road book que de la mano de Vectornote me instalan en la Voge 500DS para que viva la experiencia más intensa si cabe. Ilusionada por cómo va el evento, toca retirarse para cenar, coger fuerzas y descansar para estar a tope para el día siguiente…. Qué nervios….

Empieza la aventura.

El sábado quedamos en el hall del Hotel Carlemany, donde descansamos la noche, a las 6:45h y para variar la señorita se retrasa un poco, aunque después me toca esperar a mí… Café rápido, cargamos nuestras Voge 500DS que nos esperan impacientes y nos vamos camino a Fontajau para empezar la aventura. Una vez llegamos al pabellón de baloncesto de Girona nos dan la salida a las 7:50, un pelín tarde, pero ya nos queda claro que esta será la tónica de todo el día.

Tomamos rumbo al punto de control 1 situado en Pals, en este primer tramo me estreno con el road book y la verdad los primeros 50 km iba un poco agobiada y pasé algún que otro apuro, por suerte tenía a Ernest conectado mediante nuestros intercomunicadores Sena (yo el 50R, Ernest el 10C Evo) y me iba corrigiendo cuando me equivocaba, pero una vez le coges el ritmo es muy, muy divertido. Las carreteras espectaculares con unas vistas impresionantes que disfrutamos mucho hasta llegar a Pals en el cual nos esperan con agua de Vilajuïga buenísima… Tras refrescarnos y tomar aire, emprendemos el viaje hacia el CP2 Beget, nos esperan por delante otros 115 km de curvas y lo sorprendida que estoy con la Voge 500DS, responde muy bien, una moto muy divertida y ligera.

Cuando llegamos al pueblo de Beget nos esperan en el control con unas deliciosas manzanas que saben a gloria ya que, aunque no lo parezca tras 210 km de curvas empezamos a estar cansados y el calor empieza a apretar, pero lo estamos pasando tan bien que no nos importa y cómo no, como vamos con más retraso del que esperábamos no nos entretenemos mucho y cogemos nuestras 500DS y ponemos rumbo al CP3 Susqueda/Santuari del Far.

En este nuevo tramo tenemos un pequeño problema y nos marcamos unos cuantos km extras en plan cohete… Aún así, cuando retomamos el camino nos volvemos a encontrar con unas carreteras que invitan a recorrerlas con cierta calma para disfrutarlas, pero no podemos dormirnos ya que el retraso empieza a ser importante, si bien tampoco nos preocupamos mucho. Llegamos al CP3 Santuari del Far y allí nos esperan para sellar nuestros pass y con un ritmo que Ernest y yo nos marcamos un bailoteo digno de musical jaja, las vistas que hay desde el mirador invitan a quedarte estático y contemplarlas sin prisas, uno de los lugares más bonitos que he visto, me enamora. Como ya son las 15h decidimos parar en el restaurante y picar algo, un poco lentos en el servicio, pero muy rico, recomendable, y ya con las fuerzas recuperadas nos ponemos en marcha hacia el CP4 Coll de Revell.

Este tramo fue muy divertido, volvemos a encontrar carreteras con muchas curvas, buen asfalto y por la hora que era poco tráfico, así que la combinación perfecta para disfrutar al máximo y si a esto le añades que nos perseguían el grupo de Macbor y durante unos cuantos km nos hicimos compañía hasta que nos pasaron y desaparecieron, estuvo divertido mientras duró, Jaja. Una vez llegamos al punto de control los compañeros del Moto Club Impala habían montado un chiringuito muy pintoresco y acorde con las medidas de seguridad del Covid19, genial… pero también habían colgado un reloj muy grande que nos recordaba el retraso que llevábamos en nuestro haber: ¡madre mía, casi una hora! Sin demora nos volvemos a montar en nuestras 500DS, que se están portando como unas campeonas y como si no hubiera un mañana nos dirigimos hacia el CP5 Hostalric, último punto de control antes de llegar de nuevo a Fontajau.

En este punto decidimos recortar un poco la ruta, aunque sin dejar de hacer curvas que al final es lo que nos gusta, hicimos parcialmente el tramo y nuevamente nos encontramos con carreteras singulares. ¡Qué bonita es Girona y qué entornos nos ofrece! Llegamos a Hostalric donde el punto de control es en la plaça dels Bous y aquí raudos y veloces, jaja, sellamos, hicimos parada técnica para tomar aire y agua y sin más demora nos dirigimos al final de nuestra aventura.

Sobre las 21h llegamos a Fontajau, después de hacer el último tramo pasando por una carretera que me encanta: la GI-555 es amplia, el asfalto está espléndido y con la 500DS me lo pasé genial. Como decía llegamos sobre las 21h y nos fuimos directos a sellar nuestro pass finished y con la grata sorpresa que nos regalaron una mochila super cuqui [sic] de XLmoto personalizada con el logo de la CromRide, la verdad que muy práctica y bonita, gris con las letras blancas. Nos hicimos las fotos de rigor en el fotocall y nuestras caras de felicidad quedaban bien reflejadas.

Ya llegaba el final de nuestra aventura, pero antes de partir de vuelta a casa, las organizaciones nos tenían preparada una suculenta cena, compuesta de butifarra con judías con una rica cerveza fresquita y de postre unas pastas deliciosas.

El resumen.

La Voge500DS una moto muy divertida y práctica para el día a día, muy recomendable por lo bonita que es y sus características, poco peso, manejable, prestaciones muy equilibradas y por supuesto su gran precio.
La CromRide, fue mi segundo año de los cuatro que llevan organizándola, y si la primera vez me gustó, la segunda ya me ha convencido para repetir año tras año, porque tiene una organización que hace que todo sea muy fácil y las rutas que se marcan son impresionantes.
La compañía excepcional con Ernest, una persona que se hace querer, agradable, gracioso, todo con él es fácil y no paras de reír y en ruta, es espectacular cómo lleva cualquier montura.


Os dejamos el video de la Crom Ride colgado en nuestro canal de Youtube para que podáis revivir esta especial edición:



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