Kymco Miler 125: prueba

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Llega al mercado en 2017 y se posiciona como complemento al Agility City que la propia marca comercializa. En un primer momento, Kymco lo enfoca como “el scooter femenino”, pero en realidad es apto para todos los públicos que busquen un scooter de rueda alta económico, seguro, con líneas elegantes y la última tecnología.

Diseñado desde cero en pro de la seguridad y la elegancia, el nivel de equipamiento que ofrece la neuva creación de Kymco es realmente alto, especialmente si valoramos su precio de salida, de tan sólo 2.399€, pero aún más si lo comparamos con el de la Agility City, tan sólo 200€ por debajo y con bastantes diferencias en este sentido.

Así, incorpora suelo plano, retrovisores cromados y baúl trasero de fábrica, <fabricado por Shad> con la tapa en el color de la carrocería. Faros traseros FULL LED y faro delantero elevado para ver y ser vistos, aumentando con ello la seguridad.

El mullido y tejido del asiento, junto con las suspensiones y algún que otro detalle han sido desarrollados por Kymco España para nuestro mercado. Y ya que hablamos del asiento, nos vemos obligados a sacarle un “pero”, y es la capacidad bajo éste. Puede albergar únicamente un casco JET, suponiendo no un inconveniente dado que trae de origen el baúl trasero, pero sí una contradicción con el resto de elementos y el conjunto en sí que, como decíamos, han sido diseñados en pro de la seguridad con elementos como el faro alto o el faro trasero FULL LED tal como explicábamos antes u otros más activos como la frenada combinada. En lo personal, consideramos que se debería poder acomodar hasta un casco integral para quien prefiera una protección facial completa durante la marcha. En términos de diseño, todos los elementos siguen una línea acorde con el global del conjunto. El cuadro de mandos, por ejemplo,  presenta un diseño jovial y colorido sin perder la elegancia y funcionalidad, implementando únicamente lo necesario para circulación urbana que básicamente es: velocímetro, nivel de combustible, testigos de intermitencia, luz de carretera y fallo de motor, y por último el odómetro. Tan sólo se echa en falta un pequeño LCD con el reloj horario.

ARRANCAMOS

Ponemos contacto, apretamos el freno y pulsamos el botón. Una casi imperceptible vibración nos confirma que ya está girando el motor, que es completamente nuevo y dotado de inyección electrónica Synerject con sistema de diagnóstico OBD, sistema que incorporan los Kymco de alta gama. Como viene siendo tendencia en la marca Taiwanesa, cumple con amplio margen las especificaciones de la normativa Euro4, quedando sus cifras prácticamente a la mitad de los máximos permitidos. No sorprende, pues, que su sonido sea tan discreto como sus vibraciones.

Empezamos a rodar y el comportamiento del motor se muestra similar al propulsor del Agility City, con reacciones rápidas y alegres pero con el consumo ligeramente reducido y 0’5cv más de potencia, entrega un par motor muy aceptable que se mantiene casi en todo el rango de revoluciones, generando una curva de potencia muy lineal. Hablamos de 9.5 CV y un par de 9.5 Nm, a 7500 y 6000 RPM respectivamente. Nada mal para un monocilíndrico de 4T.

SEGUIMOS RODANDO

Continuamos la prueba y nos gustan las sensaciones a bordo. Es compacta, ágil, muy ligera y de reacciones rápidas, especialmente en la dirección. Muy obediente y fácil de conducir gracias a un cuidado centrado de masas que se hace más evidente si tenemos en cuenta la localización del depósito de gasolina de 6 litros de capacidad, ubicado en la quilla del Scooter, por debajo del suelo plano.

Las suspensiones, por su parte, colaboran en gran medida a estas sensaciones, con un equipo formado por horquilla convencional de 33mm de diámetro en el eje delantero y doble amortiguador trasero ajustable en precarga con 3 posiciones.

Un corto recorrido de tan sólo 95mm delante y 80 detrás proporciona a la Miler una gran adherencia y tracción en todo momento al tiempo que la configuración de muelles y líquidos mantienen el carácter necesario para el desplazamiento urbano manteniendo la dirección totalmente sumisa de forma permanente y sin comprometer el confort.

SEGURIDAD

Decíamos más arriba que todo el desarrollo estético va más allá y contempla muchos aspectos relacionados con la seguridad pasiva, pero no hemos hablado de la parte activa de la seguridad y bien merece la pena que lo hagamos ya que, si bien no incorpora ABS (no obligatorio en cilindradas de hasta 125cc), el sistema de frenada combinada merece una atención especial.

Compuesto por un disco delantero de 226mm y 206mm detrás, son mordidos por pinzas de 3 y 2 pistones respectivamente. Con este equipo tenemos más que suficiente para detener el vehículo con seguridad sin mostrar un carácter agresivo en la frenada. Pero Kymco va más allá e incorpora latiguillos metálicos de origen en todo el circuito, ofreciendo así un tacto preciso y agradable en todo el recorrido.

ENTONCES, ¿PARA QUIEN ES LA KYMCO MILER?

Continuando con la frenada combinada, el reparto de potencia está pensado, igual que el resto del conjunto, para el usuario completamente novel. Aquel que se pone a mandos de un vehículo de dos ruedas por primera vez y tiene cierto temor a utilizar el freno delantero. En Kymco han tenido este factor muy en mente y al emplear sólo la maneta trasera enviaremos un 65% de potencia al eje trasero, mientras que el 35 restante irá a parar al freno delantero, ayudando así a una frenada más segura y controlada eliminando por completo el “factor miedo” en el usuario.

Con todos estos datos, no tenemos más opción que acabar la prueba tal como la empezamos y, citándonos a nosotros mismos, nuestra conclusión es que a pesar del tesón que Kymco puso al principio en enfocarlo como Scooter femenino, “en realidad es apto para todos los públicos que busquen un scooter de rueda alta económico, seguro, con líneas elegantes y la última tecnología”.

 

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